Podemos apoyará el decreto del escudo social del Gobierno

En un escenario de máxima tensión parlamentaria, la formación morada ha optado por el pragmatismo político para evitar que las medidas de **protección ciudadana** decaigan. A pesar de la evidente distancia con la estrategia actual del Ejecutivo, tanto Irene Montero como Ione Belarra han confirmado que sus votos estarán a disposición para convalidar el decreto del escudo social, una herramienta que consideran indispensable para el sostenimiento de las familias más vulnerables.

La decisión de Podemos: Priorizar la protección sobre la crítica

La eurodiputada y exministra de Igualdad, Irene Montero, ha sido tajante al explicar que la prioridad absoluta es impedir que se pierdan los avances logrados en materia de derechos. Aunque la formación considera que el nivel de protección ha disminuido respecto a las propuestas originales, entienden que un voto negativo dejaría en la desprotección total a miles de personas. Para Podemos, el actual Gobierno está actuando con una falta de determinación preocupante, pero no permitirán que esa inestabilidad política recaiga sobre las espaldas de la ciudadanía.

Desde la perspectiva de los morados, el Ejecutivo ha cometido errores estratégicos de bulto, como el hecho de haber «troceado» las medidas de protección. Según la dirección del partido, esta fragmentación de los decretos no facilita su aprobación, sino que otorga munición política a los grupos de la oposición y debilita la coherencia del mensaje de protección social que debería liderar la legislatura.

El pacto con el PNV y la brecha en los desahucios

Uno de los puntos de mayor fricción que ha estado a punto de romper el consenso es el acuerdo alcanzado entre el PSOE y el PNV. Ione Belarra ha calificado este pacto de inaceptable, ya que permite que los propietarios de una sola vivienda queden exentos de la moratoria antidesahucios en ciertos casos. Para Podemos, este movimiento supone una regresión que pone en peligro a inquilinos en situación de vulnerabilidad, rompiendo el espíritu original del escudo social que ellos mismos redactaron durante su etapa en el Gobierno.

  • Crítica a la vulnerabilidad generada por las nuevas excepciones en los desahucios.
  • Rechazo al desglose de la revalorización de las pensiones en textos legislativos separados.
  • Denuncia de la influencia de sectores conservadores en la redacción de medidas sociales.

Un tablero parlamentario al borde del colapso

La situación se complica por la negativa de Junts, PP y Vox a apoyar el texto, lo que convierte los votos de Podemos en una pieza fundamental para la supervivencia del decreto. Montero ha advertido que el Gobierno está gobernando «como una veleta», tratando de contentar a socios con intereses contrapuestos en lugar de establecer una hoja de ruta clara de cuatro años que garantice la estabilidad de las medidas de apoyo social.

Esta falta de previsión ha llevado a la legislatura a un punto crítico. La formación morada sostiene que la gestión actual está alimentando el discurso de la ultraderecha, al proyectar una imagen de debilidad y confusión parlamentaria donde los derechos de la gente parecen estar siempre bajo sospecha o sujetos a negociación técnica.

Advertencia de cara a los Presupuestos de 2026

Aunque el apoyo al escudo social parece garantizado por una cuestión de responsabilidad social, Podemos ya ha marcado sus líneas rojas para el futuro inmediato. La formación ha dejado claro que su respaldo a los Presupuestos Generales del Estado para 2026 no será automático. Exigen cambios estructurales profundos que el Ejecutivo actual parece resistirse a implementar.

Entre las condiciones indispensables se encuentran la reducción por ley del precio de los alquileres y una marcha atrás drástica en el incremento del gasto militar. Sin estos compromisos, la formación advierte que la coalición parlamentaria podría romperse definitivamente, ya que no están dispuestos a ser cómplices de una política que priorice el armamentismo sobre la inversión en vivienda y servicios públicos.

Conclusión: Un sí por necesidad, no por convicción

En definitiva, el voto afirmativo de Podemos al decreto de protección social es un ejercicio de supervivencia legislativa. El partido elige salvaguardar el mínimo común denominador de la protección familiar, a pesar de lo que consideran una gestión errática por parte del PSOE. La formación morada se reafirma como el garante de las cláusulas sociales del acuerdo de investidura, pero avisa de que su paciencia política tiene un límite que coincide con la negociación de las próximas cuentas públicas.