La interpretación de los indicadores macroeconómicos se ha convertido en un nuevo campo de batalla político tras la publicación de la última Encuesta de Población Activa (EPA). Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, ha manifestado su preocupación ante lo que considera evidencias claras de un enfriamiento en la economía española, poniendo el foco en la discrepancia entre las cifras gubernamentales y la realidad del mercado de trabajo.
Desequilibrios en el mercado laboral: La lectura crítica de Feijóo
Para el líder de la oposición, los resultados del tercer trimestre no invitan al optimismo, sino a la cautela. El incremento del desempleo en 95.900 personas representa el repunte más agudo en un periodo estival desde el año 2020. Esta cifra, que sitúa la tasa de paro en el 10,18%, es interpretada por el Partido Popular como un síntoma de que el dinamismo económico está perdiendo tracción.
A pesar de que el número total de ocupados ha alcanzado un máximo histórico de 22,8 millones de trabajadores, la calidad y la composición de este crecimiento son objeto de análisis. El incremento de la ocupación, cifrado en un modesto 0,3%, es el más bajo registrado en un tercer trimestre desde 2019, lo que refuerza la tesis de la desaceleración económica defendida por Feijóo.
Los fijos discontinuos y la distorsión de las cifras oficiales
Uno de los puntos más controvertidos en el discurso de Feijóo es la validez de las estadísticas oficiales. El dirigente gallego sostiene que el paro real en España es significativamente superior al que reflejan los boletines del Ejecutivo. Según sus cálculos, la cifra real de ciudadanos sin empleo efectivo se aproximaría a los tres millones de personas.
Este desfase de aproximadamente 800.000 personas se atribuye a los trabajadores con contratos fijos discontinuos. Bajo la metodología actual, estos empleados no computan como parados durante sus periodos de inactividad, una situación que Feijóo califica como una «contabilidad creativa» que oculta la vulnerabilidad del sistema laboral actual.
- Impacto estacional: El tercer trimestre suele ser favorable por el turismo, pero los datos muestran un agotamiento de este efecto.
- Dependencia exterior: El crecimiento del empleo se ha sustentado íntegramente en la incorporación de población extranjera al mercado.
- Brecha estadística: La diferencia entre el paro registrado y el «paro real» genera una distorsión en el análisis de las políticas públicas.
Un récord de ocupación con señales de agotamiento estructural
Si bien es cierto que España nunca ha tenido a tantas personas dadas de alta en la Seguridad Social, el análisis del PP sugiere que este hito es un espejismo estadístico frente a la ralentización del consumo y la inversión. El hecho de que el empleo solo haya crecido gracias a la mano de obra extranjera indica, según los expertos de la formación, una dificultad creciente para activar a la población local desempleada.
En conclusión, la visión de Feijóo plantea un escenario donde la propaganda gubernamental choca con la realidad de las familias. La advertencia sobre una economía que «frena su ritmo» pone en duda la resiliencia del modelo español ante un contexto europeo también marcado por la incertidumbre, exigiendo una revisión profunda de cómo se mide y se fomenta el empleo de calidad en el país.
