El futuro judicial del «caso Negreira» atraviesa un momento determinante tras la reciente comparecencia de su protagonista ante los especialistas médicos. Este martes, José María Enríquez Negreira ha vuelto a las dependencias del Instituto de Medicina Legal de Cataluña (IMLC) con un objetivo claro: someterse a un examen psiquiátrico y neurológico que determine si sus facultades mentales son suficientes para sostener un proceso penal de tal envergadura.
El pulso entre la defensa y el tribunal por la salud de Negreira
A sus 80 años, el que fuera vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) se encuentra en el centro de una batalla de informes médicos. Mientras que en octubre de 2023 el juez instructor consideró que su estado de salud no era un impedimento para ser investigado, su equipo jurídico sostiene ahora que el deterioro cognitivo ha avanzado de forma galopante en el último año.
La defensa busca demostrar que el exárbitro no posee la capacidad de comprensión necesaria para ejercer su derecho a la defensa. Este nuevo examen es el resultado de una petición directa para invalidar su participación en el juicio, argumentando que el escenario clínico ha cambiado radicalmente desde las primeras exploraciones. En marzo de 2024, Negreira ya optó por el silencio ante el juez Joaquín Aguirre, amparándose en su derecho constitucional.
La Escala GDS: De la lucidez al diagnóstico de demencia moderada
Uno de los puntos clave que ha forzado este nuevo análisis forense es un informe externo aportado por la Fundación ACE, institución reconocida internacionalmente en el estudio del Alzheimer. Según este documento, Negreira presentaría un grado 5 en la escala GDS de Reisberg, lo que técnicamente se traduce como una demencia moderada.
- Evaluación de 2023: Los forenses detectaron un deterioro leve, compatible con la edad, pero que permitía el procesamiento judicial.
- Informe actual de la defensa: Se alega una pérdida de autonomía y desorientación que imposibilitaría la toma de decisiones judiciales.
- Consecuencia legal: De confirmarse el diagnóstico de demencia, Negreira quedaría apartado de la causa penal, extinguiéndose su responsabilidad criminal por incapacidad.
Implicaciones en la recta final del proceso penal
La investigación, que analiza pagos que superan los 7 millones de euros realizados por el FC Barcelona entre 2001 y 2018, encara su tramo decisivo. Además de Enríquez Negreira, el proceso mantiene bajo el foco a exdirigentes blaugranas como Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu. La fiscalía mantiene la tesis de una presunta corrupción deportiva, mientras que los señalados defienden que los pagos correspondían a servicios de asesoramiento técnico real.
Si el médico forense del IMLC ratifica el agravamiento del estado mental del exárbitro, el caso podría perder a uno de sus principales implicados antes de llegar a la vista oral. No obstante, esto no detendría el procedimiento contra el resto de personas físicas y la persona jurídica del Barça, cuya responsabilidad penal se juzga de manera independiente a la salud física de sus antiguos colaboradores.
En definitiva, la resolución del forense que se espera en los próximos días no solo definirá el destino personal de Negreira, sino que marcará el tono de un juicio que ha sacudido los cimientos del fútbol español y la transparencia institucional en el deporte de élite.
