La complacencia es el mayor enemigo de la derecha en el actual escenario político español. Con la vista puesta en la cita electoral del 29 de noviembre, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha lanzado una advertencia contundente a sus bases: el exceso de optimismo generado por los sondeos favorables podría derivar en una nueva parálisis del voto. Para el líder de la formación, la experiencia de 2023 sirve como un recordatorio doloroso de que las mayorías proyectadas no se materializan si no existe una movilización real y física en los colegios electorales.
El fantasma de 2023: Por qué Abascal desconfía de los sondeos
El análisis de Abascal parte de una premisa clara: no se debe «vender la piel del oso antes de cazarlo». Esta advertencia no es gratuita, sino que surge del trauma electoral de los últimos comicios generales, donde la suma de PP y Vox parecía imbatible sobre el papel, pero terminó por quedar bloqueada en la realidad institucional. El líder de Vox insiste en que las encuestas actuales, que vaticinan una caída del sanchismo, podrían estar actuando como un narcótico para el electorado de derechas.
En sus recientes intervenciones, Abascal ha subrayado que los sondeos son herramientas de opinión que a menudo fallan en captar la resistencia de la base de Pedro Sánchez y sus aliados. La desconfianza hacia estas métricas es tal que ha pedido a sus seguidores no dejarse influir por la narrativa de la «victoria segura», recordando que el control del relato por parte de los medios y las consultoras puede ser un arma de desmovilización masiva.
Estrategia de resistencia: Voto presencial frente a las dudas del correo
Uno de los puntos más críticos del discurso de Abascal para el 29-N es la seguridad del proceso electoral. El líder de Vox ha instado activamente a sus votantes a acudir presencialmente a las urnas, evitando en la medida de lo posible el voto por correo. Esta postura se fundamenta en una desconfianza sistémica hacia la gestión de las instituciones bajo el actual Ejecutivo, al que acusa de ser capaz de cualquier maniobra para retener el poder.
- Movilización directa: Fomentar la asistencia física para garantizar que el voto se compute sin incidencias logísticas.
- Vigilancia del censo: Alerta sobre las posibles alteraciones derivadas de procesos de nacionalización masiva.
- Fiscalización ciudadana: Llamado a los apoderados para blindar cada mesa electoral ante posibles irregularidades.
La soberanía nacional en juego: El eje Ceuta-Marruecos
Para Vox, estas elecciones no son solo una cuestión de gestión económica, sino de supervivencia nacional. Abascal ha vinculado directamente la figura de Sánchez con los intereses del Reino de Marruecos, calificando al presidente como el «candidato de Rabat». La reciente crisis migratoria en Ceuta y la supuesta «invasión» de las fronteras españolas se sitúan en el centro de su campaña.
El diagnóstico de Vox es severo: España se enfrenta a una «guerra híbrida» donde la debilidad diplomática de Sánchez ha dejado desprotegidas las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Esta situación, sumada a los casos de corrupción política que asedian al entorno de Moncloa, convierte el 29 de noviembre en un referéndum sobre la identidad y la integridad territorial del país.
La relación con el PP y el programa de la Alternativa
A pesar de compartir el objetivo de desalojar a Sánchez, Abascal ha sido crítico con la estrategia de Alberto Núñez Feijóo. El líder de Vox atribuye parte del fracaso de 2023 a la «demonización» que el propio PP hizo de sus socios potenciales y al reparto prematuro de ministerios, lo que provocó que muchos votantes se quedaran «en las playas» el día de la votación. Aunque define la relación con Feijóo como «de adultos», marca distancias en las soluciones necesarias para España.
La propuesta de Vox para la próxima legislatura se basa en tres pilares fundamentales que buscan un cambio radical en la estructura del Estado:
- Prioridad Nacional: Enfoque de las ayudas sociales y el empleo hacia los ciudadanos españoles.
- Desregulación Económica: Aliviar la carga fiscal de autónomos y pymes eliminando «ideologías confiscatorias».
- Remigración: Reversión de los flujos migratorios ilegales y expulsión de quienes no respeten las leyes nacionales.
Conclusión: Una última oportunidad para el cambio
Santiago Abascal ha definido el 29-N como la «última oportunidad» para una inmensa mayoría de ciudadanos que se sienten desprotegidos por un Gobierno que califica de mafioso. La advertencia sobre las encuestas es, en última instancia, un llamamiento a la responsabilidad individual. Para Vox, la batalla no se ganará en los platós de televisión ni en las redacciones de los periódicos, sino en la firmeza de un electorado que entienda que, frente al sanchismo, solo la movilización total garantiza la victoria.
