Albares insta al PP a no frenar el catalán y euskera en UE

El reconocimiento de la diversidad lingüística de España en las instituciones comunitarias se ha convertido en uno de los grandes pulsos diplomáticos del actual Gobierno. Según el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego en la Unión Europea no es una utopía, sino una meta cuya consecución es cuestión de tiempo. Sin embargo, este proceso se está viendo ralentizado por lo que el Ejecutivo califica como una estrategia de obstrucción sistemática liderada por el Partido Popular.

El bloqueo interno como principal obstáculo en Bruselas

Para el titular de Exteriores, el motivo por el cual estas lenguas no gozan todavía del estatus oficial en el régimen lingüístico europeo no responde a una negativa frontal de los socios continentales. Al contrario, Albares apunta a un esfuerzo coordinado del PP con sus aliados en el Parlamento Europeo para proyectar dudas y frenar el consenso necesario. El ministro ha denunciado el uso de argumentos que califica de «patrañas» y «bulos» destinados a confundir a los estados miembros que, inicialmente, se mostraban abiertos a la propuesta española.

La postura del Gobierno es clara: la unanimidad requerida por el Consejo de la UE está siendo saboteada desde dentro de las fronteras nacionales. Según los datos manejados por el ministerio, desde que se formalizó la solicitud en agosto de 2023, ningún país ha ejercido un veto explícito, lo que demuestra que el obstáculo no es técnico ni jurídico a nivel comunitario, sino estrictamente político y de origen nacional.

Diplomacia discreta y cambios de postura

A pesar de las críticas de la oposición, el Ministerio de Asuntos Exteriores mantiene una hoja de ruta basada en la negociación bilateral y el trabajo silencioso. Esta discreción, explica Albares, es fundamental para evitar que los avances sean interceptados por las maniobras del bloque conservador. Los resultados de esta estrategia ya comienzan a ser visibles en el seno del Consejo:

  • Varios Estados miembros han abandonado la abstención para sumarse al apoyo activo.
  • Se han resuelto dudas técnicas de países que inicialmente pedían más tiempo para analizar el impacto de la medida.
  • El compromiso del Gobierno se mantiene firme como parte de los acuerdos de investidura y la defensa de la identidad nacional.

Constitucionalidad y normalidad institucional

Uno de los pilares del argumento de Albares es la coherencia legislativa. Si el catalán, el euskera y el gallego ya se utilizan con normalidad en las cámaras de representación españolas (Congreso y Senado) y están protegidos por la Constitución de 1978, no existe una razón lógica para negarles ese espacio en Europa. El ministro considera que la actitud del Partido Popular no solo es contraria a la realidad lingüística del país, sino que ignora la protección de la riqueza cultural que la propia Carta Magna exige.

La culminación de este proceso se percibe como inevitable. Desde el Ejecutivo se subraya que lo único que puede lograr la oposición es una dilatación temporal de los plazos, pero no el fracaso de la iniciativa. La visión de una España plurilingüe proyectada en Europa sigue siendo una prioridad absoluta en la agenda internacional del Gobierno de Pedro Sánchez.

Cooperación y agenda con el Gobierno Vasco

En este contexto de reivindicación lingüística, el ministro también ha puesto en valor el clima de entendimiento con el nuevo Lehendakari, Imanol Pradales. La reciente reunión entre el presidente del Gobierno y el mandatario autonómico se enmarca en una dinámica de normalidad institucional necesaria para coordinar intereses comunes.

Este diálogo busca no solo avanzar en competencias específicas, sino también asegurar que la voz de las comunidades con lengua propia sea escuchada en el diseño de las políticas europeas. Para Albares, la colaboración entre administraciones es la herramienta más eficaz para superar el ruido político y consolidar el estatus que el euskera y el resto de lenguas cooficiales merecen en el marco de la Unión Europea.