Fiscalía investiga a Albiol por el desalojo en Badalona

La Fiscalía de Odio interviene en la gestión municipal de Badalona

El panorama judicial se complica para el actual alcalde de Badalona, Xavier García Albiol. El Ministerio Público, a través de su sección especializada en Delitos de Odio y Discriminación, ha formalizado el inicio de una investigación para esclarecer las circunstancias del macrodesalojo ocurrido el pasado diciembre en el antiguo instituto B9. Este operativo terminó con cerca de 400 personas sin hogar, un colectivo compuesto mayoritariamente por ciudadanos de origen subsahariano cuya vulnerabilidad ha centrado el foco de la denuncia.

La decisión de la Fiscalía no surge de forma aislada, sino que responde a la tramitación de una querella presentada por el grupo de los Comuns. La actuación municipal durante el 17 de diciembre ha sido puesta en entredicho no solo por la contundencia del desahucio, sino por la presunta falta de asistencia social posterior, una obligación que, según la acusación, formaba parte de las directrices judiciales previas a la ejecución del desalojo.

Los cuatro delitos que centran la instrucción judicial

La denuncia liderada por el eurodiputado Jaume Asens señala una serie de infracciones que podrían tener graves consecuencias penales para el edil del Partido Popular. La estrategia acusatoria se fundamenta en cuatro ejes principales:

  • Denegación de servicio público por motivos discriminatorios, al considerar que se excluyó a estas personas de las ayudas básicas debido a su origen.
  • Delito de odio, derivado de la retórica y la gestión del conflicto frente a la comunidad inmigrante.
  • Prevaricación administrativa, al dictar resoluciones presuntamente contrarias a la legalidad vigente y al deber de auxilio.
  • Desobediencia a la autoridad judicial, por ignorar supuestamente los requisitos impuestos para llevar a cabo el lanzamiento.

El choque entre el mandato judicial y la postura del Ayuntamiento

Uno de los puntos más críticos de la investigación reside en el incumplimiento de las medidas cautelares. Según el relato de los denunciantes, el juzgado de lo contencioso administrativo de Barcelona que autorizó la salida de los ocupantes del inmueble fue muy específico: el desalojo debía estar estrictamente vinculado a la provisión de una alternativa habitacional. El protocolo para personas sin techo del municipio debía activarse de manera automática para evitar que centenares de individuos quedaran en una situación de intemperie absoluta.

Sin embargo, la realidad descrita en la denuncia muestra un escenario radicalmente opuesto. Se acusa a Albiol de manifestar públicamente y de forma reiterada que el consistorio no proporcionaría ningún tipo de recurso o alojamiento a los afectados. Esta negativa frontal no solo habría contravenido el mandato judicial, sino que habría fomentado un clima de desprotección institucional hacia un grupo especialmente frágil.

Presión vecinal y tolerancia institucional ante la xenofobia

El análisis de la Fiscalía también pondrá el foco en el comportamiento del alcalde durante los encuentros con los residentes de la zona. La denuncia sostiene que existió una tolerancia institucional preocupante ante episodios de acoso y presión por parte de algunos sectores vecinales. Estos bloqueos impidieron, en la práctica, que entidades sociales pudieran ofrecer soluciones de emergencia a los desalojados.

Se apunta, además, que el alcalde habría asistido a reuniones donde se vertieron comentarios de carácter xenófobo y estigmatizante sin que mediara una corrección o desautorización por su parte. Este silencio, según los Comuns, refuerza la tesis de que la denegación de ayuda fue una acción selectiva basada en la condición social y el origen de los migrantes, lo que sustenta la acusación de discriminación en la prestación de servicios públicos.

Un cerco judicial que se estrecha en Badalona

Este nuevo procedimiento se suma a otros requerimientos ya existentes. Recientemente, la Fiscalía ya había solicitado al juzgado que el Ayuntamiento de Badalona entregara informes urgentes sobre la gestión del desahucio. Se busca determinar si los servicios sociales actuaron con la diligencia requerida o si, por el contrario, se produjo una omisión deliberada de sus funciones.

En conclusión, la investigación deberá dirimir si la actuación del gobierno de Albiol respondió a una gestión administrativa legítima o si se utilizó la maquinaria municipal para ejercer una política de exclusión penalmente relevante. La justicia ahora pone la lupa sobre el equilibrio entre la recuperación de espacios públicos y el respeto a los derechos fundamentales y las órdenes judiciales en el ámbito de la asistencia social.