La Policía evacúa a Alvise Pérez de Ceuta tras protestas

La tensión social en la ciudad autónoma de Ceuta alcanzó un punto crítico este sábado, obligando a una intervención de emergencia por parte de la Policía Nacional. Lo que se proyectaba como un acto político encabezado por Alvise Pérez, líder de Se Acabó La Fiesta (SALF), terminó en una evacuación apresurada ante la imposibilidad de garantizar la seguridad frente a una multitud de contramanifestantes.

Un despliegue de seguridad para frenar la escalada de tensión

El escenario principal del conflicto fue la céntrica plaza de los Reyes. Poco después de la hora prevista para el inicio del mitin, la atmósfera se volvió insostenible. Cientos de ciudadanos ceutíes, principalmente de origen marroquí, se congregaron para manifestar su rechazo frontal a la presencia de Pérez. Los gritos de «fuera» y consignas a favor de la unidad de Ceuta dominaron el ambiente, dejando claro que la convocatoria no contaría con el beneplácito de una parte significativa de la población local.

Ante el riesgo de enfrentamientos físicos, los agentes de la Policía Nacional tomaron la decisión de escoltar al eurodiputado electo directamente hacia el puerto de la ciudad. El trayecto de salida estuvo marcado por una sonora protesta y el seguimiento de ciudadanos que, mediante pitos y cánticos, celebraron la interrupción del evento político.

Incidentes previos y el clima de rechazo en la ciudad

La hostilidad hacia el líder de SALF no comenzó en la plaza, sino horas antes. En un establecimiento hostelero de la zona, Alvise Pérez y el agitador político Vito Quiles ya habían sido increpados por residentes locales. Los reproches se centraron en la gestión del discurso político en un contexto de crisis migratoria especialmente sensible para la ciudad autónoma.

  • Acusaciones de aprovechar la vulnerabilidad de la ciudad para fines partidistas.
  • Críticas directas a discursos considerados islamófobos por los presentes.
  • Reivindicación de la identidad española y el sentimiento de pertenencia de los ceutíes de origen árabe.

Durante estos intercambios verbales, los vecinos subrayaron que su rechazo no era un ataque a la libertad de expresión, sino una respuesta a lo que consideraban una provocación en un momento de máxima fragilidad social.

Núcleo Nacional: Segunda evacuación de la jornada

La formación Núcleo Nacional también intentó llevar a cabo una movilización paralela en la misma ubicación, encontrándose con una respuesta idéntica. Alrededor de una veintena de sus integrantes se vieron cercados por la presión ciudadana. La negativa de los manifestantes a abandonar la plaza forzó a los agentes a organizar un segundo dispositivo de evacuación.

Al igual que ocurrió con Alvise, los miembros de este grupo fueron custodiados hasta la zona portuaria para abandonar la ciudad en ferry. Este proceso fue seguido por una caravana de motocicletas y ciudadanos a pie que mantuvieron la presión hasta que los efectivos abandonaron el territorio ceutí.

Conclusión: Una fractura social evidente

Los sucesos de este sábado en Ceuta ponen de manifiesto la enorme polarización que atraviesa la ciudad autónoma. La fallida visita de Alvise Pérez refleja un choque de narrativas donde el descontento local ha frenado, al menos momentáneamente, la implantación de ciertos discursos políticos en un territorio donde la convivencia multicultural se encuentra bajo una lupa constante. La actuación policial evitó daños personales, pero dejó constancia de una división que parece lejos de resolverse.