Anasagasti: Sánchez prometió romper con Zapatero en Venezuela

La política exterior española respecto a Caracas ha dado un giro que pocos esperaban, especialmente tras conocerse las revelaciones de Iñaki Anasagasti. El veterano político del PNV ha sacado a la luz una conversación privada que pone en entredicho la coherencia de Pedro Sánchez. Según Anasagasti, antes de alcanzar la presidencia, el actual líder del Ejecutivo mantenía una postura de rechazo absoluto hacia la mediación de José Luis Rodríguez Zapatero en el conflicto venezolano.

El compromiso incumplido: de la vergüenza al alineamiento

Lo que hoy es una estrecha colaboración entre Sánchez y Zapatero, en el pasado fue una crítica feroz. El exdirigente jeltzale sostiene que el actual presidente llegó a describir como una vergüenza la línea política que se seguía con el régimen de Maduro. No era una opinión aislada; se basaba en informes detallados sobre la vulneración de derechos fundamentales, la situación de los presos políticos y el drama migratorio que asola al país caribeño.

Aquellas promesas de ruptura total con el «zapaterismo» exterior se desvanecieron una vez que Sánchez tomó posesión en la Moncloa. Para Anasagasti, este cambio de guion no responde a una evolución de ideas, sino a una necesidad estratégica. La influencia de Zapatero sobre el Gobierno ha crecido hasta convertirlo en un actor indispensable, a pesar de que sus posiciones han chocado frontalmente con el consenso de la Unión Europea, que en su momento evitó reconocer la legitimidad de Maduro.

Testigos de peso en la escena política

La revelación de Anasagasti no se limita a un comentario de pasillo. La charla tuvo lugar en un contexto institucional de relevancia, durante el transcurso de una delegación parlamentaria destinada a la supervisión de la situación de derechos humanos. En dicho grupo figuraban nombres de la talla de Alfonso Guerra, el expresidente del Senado Ander Gil, y otros representantes de partidos como el PP o la antigua CiU.

  • Ander Gil: Identificado como el emisor de los informes que inicialmente alarmaron a Sánchez.
  • Dionisio García Carnero: Testigo de la pluralidad de voces que integraban aquella misión.
  • José Maldonado: Representante de la visión catalana en el análisis del conflicto venezolano.

A pesar de contar con información de primera mano sobre la persecución política en Venezuela, el giro de Sánchez hacia la órbita de Zapatero ha sido calificado por Anasagasti como una «política perniciosa». El exportavoz del PNV lamenta que, mientras otros organismos internacionales mantenían una postura firme, el Gobierno de España optó por una mediación que, a su juicio, ha estado marcada por la falta de transparencia.

La parálisis del PNV: entre la censura y el temor a Vox

La situación actual, agravada por las recientes investigaciones judiciales y el caso Plus Ultra, coloca al Gobierno en una posición de vulnerabilidad. Anasagasti apunta a dos salidas democráticas para resolver lo que define como una «agonía» política: el adelanto de los comicios electorales o la presentación de una moción de censura. Sin embargo, la realidad parlamentaria es mucho más compleja.

El principal escollo para un cambio de rumbo inmediato reside en la configuración de las mayorías. El PNV se encuentra atrapado en una paradoja estratégica. Por un lado, critican duramente la gestión de la crisis venezolana, pero por otro, rechazan cualquier alianza que incluya a Santiago Abascal. La presencia de Vox en la ecuación invalida cualquier intento de censura para los nacionalistas vascos, quienes prefieren evitar cualquier tipo de vinculación con la formación de derecha radical.

En conclusión, el panorama descrito por Anasagasti revela una profunda grieta entre las convicciones privadas y las acciones públicas en la geopolítica española. Mientras el nombre de Zapatero sigue ganando peso como interlocutor, el origen de esta alianza sigue siendo, para muchos, un enigma basado en dependencias que Sánchez aún no ha explicado ante la ciudadanía.