El renacer de los ‘Zorros del Desierto’ en San Francisco
La selección de Argelia ha logrado evitar el abismo en este Mundial 2026 tras una sufrida victoria por 1-2 frente a una combativa Jordania. En un escenario de máxima presión como el de San Francisco, el conjunto dirigido por Vladimir Petkovic supo sobreponerse a un marcador adverso para sumar sus primeros tres puntos en el Grupo J. Este resultado no solo mantiene vivas las esperanzas del cuadro africano, sino que convierte su próximo enfrentamiento contra Austria en una auténtica final por el billete a los octavos de final.
El encuentro fue un ejercicio de resiliencia. Tras una derrota contundente en el debut ante Argentina, los argelinos necesitaban demostrar carácter. Aunque el juego fluido brilló por su ausencia durante largos tramos, la jerarquía individual y la eficacia en las jugadas de estrategia terminaron por decantar la balanza. Argelia pasó de estar virtualmente eliminada al descanso a depender de sí misma en la última jornada de la fase de grupos.
La pizarra de Petkovic y el factor del balón parado
La clave del vuelco en el marcador residió en los ajustes realizados durante el entretiempo. Petkovic intervino en la medular dando entrada a Nabil Bentaleb y Nadhir Benbouali, buscando una mayor agresividad en campo contrario. El dominio argelino en la segunda mitad fue asfixiante, aunque el premio llegó a través de la vía más pragmática: el balón parado.
- Liderazgo de Mahrez: El capitán apareció en el momento más crítico para servir un córner preciso que facilitó el empate.
- Efectividad aérea: Benbouali aprovechó su envergadura para ganar el duelo en el área y batir la resistencia jordana.
- Persistencia de Gouiri: El atacante del Rennes encontró la recompensa a su esfuerzo en un segundo saque de esquina, certificando la remontada con un gol lleno de fe.
A pesar de que el guardameta Luca Zidane tuvo algunas dudas en el primer tanto encajado, supo mantener la concentración en los minutos finales cuando Jordania buscó desesperadamente la igualada. La victoria premia a un equipo que, sin deslumbrar con su fútbol, entendió que el Mundial exige ganar duelos y aprovechar las segundas jugadas.
Jordania: un adiós digno y valiente
Por su parte, el conjunto asiático se marcha de la competición con la sensación de haber competido muy por encima de las expectativas iniciales. Jordania dominó la primera mitad con un planteamiento inteligente, cerrando espacios y saliendo con velocidad mediante Mousa Al Tamari, quien fue una pesadilla constante para la defensa argelina. El gol de Nizar Al-Rashdan, tras un remate mordido que se convirtió en asistencia, hizo soñar a todo un país con lo que habría sido su primera victoria histórica en una cita mundialista.
Sin embargo, la falta de oficio para defender las jugadas de estrategia terminó condenando a los hombres de Jamal Sellami. A pesar de la eliminación matemática, Jordania se ha ganado el respeto internacional antes de afrontar su último compromiso contra la Argentina de Leo Messi. Se despiden con la cabeza alta, habiendo demostrado que la distancia entre las potencias y los equipos emergentes es cada vez más estrecha en el fútbol moderno.
Escenario final: todo o nada contra Austria
Con este panorama, la situación en el Grupo J queda totalmente abierta para la plaza restante. Mientras Argentina ya lidera con autoridad, Argelia necesita vencer a Austria en la última jornada para asegurar su presencia en los cruces directos. Actualmente situados en la tercera posición, solo los tres puntos garantizan el pase sin depender de carambolas externas.
El duelo contra el equipo austriaco se perfila como un choque de estilos: la solidez táctica europea frente al talento individual y la renovada moral de los Zorros del Desierto. Argelia ha recuperado el pulso justo a tiempo, pero deberá elevar su nivel de juego si pretende ser un candidato serio en las fases eliminatorias del torneo.
