Conclusión de las labores de rastreo: 45 víctimas confirmadas
La fase de búsqueda activa en la zona del siniestro ferroviario de Adamuz ha llegado a su fin con un saldo humano desgarrador. Tras intensas jornadas de trabajo, los equipos de emergencia han logrado localizar los cuerpos de las dos personas que permanecían desaparecidas, elevando la cifra oficial de fallecidos a 45 personas. Este número coincide trágicamente con el total de denuncias por desaparición que la Guardia Civil había gestionado desde que se produjo el accidente.
El hallazgo definitivo se produjo en el vagón número dos del tren Alvia, que realizaba el trayecto hacia Huelva. Esta zona del convoy fue una de las más afectadas, lo que dificultó las tareas iniciales de identificación y extracción. Con la recuperación de estas dos últimas víctimas, se cierra el capítulo más doloroso de la fase de rescate, permitiendo avanzar en los trámites judiciales y de duelo para las familias afectadas.
Entrega del atestado y balance del operativo judicial
La Unidad Orgánica de Policía Judicial de Córdoba ha formalizado ya la entrega del primer atestado ante el Juzgado de Instrucción número 2 de Montoro. Este documento técnico recoge las primeras conclusiones de la inspección ocular realizada en el lugar del desastre. La rapidez en la elaboración de este informe es clave para que la instrucción judicial pueda determinar las causas exactas del descarrilamiento y depurar las responsabilidades penales pertinentes.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido para informar sobre estos avances, destacando la meticulosidad con la que se ha procesado la escena. La finalización de la inspección técnica supone el levantamiento oficial del perímetro de búsqueda más restrictivo, aunque la investigación pericial sobre los restos de la maquinaria continuará durante las próximas semanas.
Un despliegue técnico y humano sin precedentes
Para garantizar que no quedara ningún rastro sin analizar en las inmediaciones de las vías, la Guardia Civil desplegó un dispositivo multidisciplinar que incluyó los siguientes recursos:
- Agentes especializados de la Policía Judicial y el Servicio de Criminalística.
- Unidad de guías caninos para la localización de restos en áreas de difícil acceso.
- Apoyo aéreo mediante un helicóptero para la reconstrucción fotogramétrica de la zona.
- Efectivos a pie que ampliaron el perímetro de rastreo a las zonas adyacentes a la infraestructura ferroviaria.
Este despliegue ha sido calificado por las autoridades como un esfuerzo colectivo extraordinario. La coordinación entre los agentes del CREA y el personal de criminalística ha sido fundamental para gestionar una situación de tal magnitud, donde la precisión en la identificación y el respeto a las víctimas eran prioridades absolutas tras la tragedia de Adamuz.
