Piden 28 años para El Baba por el tiroteo mortal de Huelva

El próximo 16 de octubre, la Audiencia Provincial de Huelva se convertirá en el epicentro de uno de los procesos judiciales más tensos de los últimos años. Un jurado popular será el encargado de decidir el destino de un hombre conocido como ‘El Baba’, para quien el Ministerio Público solicita una condena que roza las tres décadas de prisión. Este juicio no solo busca esclarecer una muerte violenta, sino que pone el foco en la cruda realidad de los enfrentamientos entre clanes en la barriada de El Torrejón.

Las claves de la acusación: 28 años de cárcel sobre la mesa

La Fiscalía de Huelva ha sido contundente en su escrito de conclusiones provisionales. La suma total de las penas solicitadas para el principal encausado asciende a 28 años y seis meses de privación de libertad. El desglose de los cargos refleja la gravedad de lo ocurrido aquel septiembre de 2024: 20 años por un delito de asesinato consumado con alevosía, siete años por tentativa de homicidio y un año y medio adicional por tenencia ilícita de armas.

Sin embargo, ‘El Baba’ no es el único que se sentará en el banquillo. La justicia también persigue al hermano del fallecido, a quien se le imputan dos tentativas de homicidio y posesión ilegal de armas, con una petición de 15 años y medio de cárcel. Además, un primo del agresor principal enfrenta una solicitud de dos años por encubrimiento, tras haberle proporcionado refugio en Asturias mientras se encontraba en busca y captura.

Reconstrucción de una tarde de violencia en El Torrejón

Los hechos, según el relato fiscal, se desencadenaron en plena luz del día en la calle Margarita. Lo que comenzó como un intercambio de disparos desde un vehículo en marcha terminó en una ejecución a quemarropa. El hermano del fallecido habría iniciado el ataque disparando al menos seis veces contra ‘El Baba’ sin éxito, pero hiriendo a un acompañante. La respuesta no se hizo esperar: ‘El Baba’ devolvió el fuego, impactando en la cabeza del conductor y provocando que este perdiera el control del coche.

Minutos después, la tragedia alcanzó su punto de no retorno. La víctima mortal, que no había participado en el tiroteo inicial, acudió al lugar tras enterarse del incidente. Al intentar acceder a la vivienda donde se refugiaba el agresor, ‘El Baba’ salió a su encuentro armado con un revólver. Según la acusación, disparó tres veces a muy corta distancia. Un proyectil atravesó el pecho de la víctima, causándole un shock hipovolémico y la muerte prácticamente en el acto.

El rastro de la fuga y la detención en Gijón

Tras el crimen, el principal sospechoso logró eludir la vigilancia policial durante semanas. Su huida terminó en Gijón (Asturias), donde fue localizado el 12 de octubre de 2024. Se ocultaba en la vivienda de un familiar, factor que ha llevado a la imputación de este último por ayudarle a esquivar la acción de la justicia. La investigación posterior reveló un arsenal de pruebas, incluyendo munición en el domicilio del agresor y restos de ADN en un cuchillo hallado en la escena del crimen.

Un conflicto de clanes con raíces profundas

Para entender la magnitud de este suceso, es necesario mirar hacia atrás y conectar este episodio con otros hechos sangrientos en la provincia. Las autoridades vinculan directamente este asesinato con un tiroteo previo ocurrido en agosto en Isla Cristina. En aquel incidente, una mujer embarazada de ocho meses perdió la vida, un suceso que habría avivado las llamas de una enemistad histórica entre las familias involucradas.

La tensión no cesó tras la muerte en El Torrejón. A lo largo de 2025, la Guardia Civil tuvo que intervenir nuevamente en Isla Cristina para frenar disparos intimidatorios desde azoteas y nuevos enfrentamientos que dejaron al menos un fallecido más. Este ciclo de venganzas ha obligado a las fuerzas de seguridad a mantener un despliegue constante para evitar que el conflicto se cobre más víctimas civiles ajenas a los clanes.

Indemnizaciones y responsabilidad civil

Más allá de los años de cárcel, la Fiscalía exige una compensación económica masiva para los familiares de la víctima. La cifra total supera los 900.000 euros, que se repartirían entre la viuda, los tres hijos (dos de ellos menores en el momento de los hechos), la madre y los cinco hermanos del fallecido. Asimismo, se contemplan pagos por las lesiones y secuelas físicas sufridas por el cuñado del agresor durante el enfrentamiento inicial.

  • Asesinato con alevosía: 20 años de prisión solicitados.
  • Tentativa de homicidio: 7 años adicionales por los disparos al coche.
  • Tenencia ilícita de armas: 1 año y 6 meses.
  • Responsabilidad civil: Más de 900.000 euros en indemnizaciones.

El juicio que arranca en octubre en la Audiencia de Huelva no solo dictará sentencia sobre un hombre, sino que pondrá a prueba la capacidad del sistema judicial para pacificar un entorno marcado por la ley del talión. La mirada de toda la provincia estará puesta en ese jurado popular, encargado de poner fin, al menos legalmente, a una de las páginas más oscuras de la crónica negra onubense reciente.