Cataluña comienza a recuperar la normalidad operativa tras un episodio de precipitaciones intensas que puso en jaque a diversas comarcas. Una vez que el Servicio Meteorológico de Cataluña ha dado por finalizados los avisos por intensidad de lluvia, Protección Civil ha procedido a la desactivación del plan especial de emergencias por inundaciones (Inuncat). Aunque la situación meteorológica ha remitido, el balance final deja una estela de cientos de incidencias gestionadas por los equipos de emergencia y afectaciones puntuales en las infraestructuras de transporte.
Balance de daños y respuesta de los servicios de emergencia
El impacto de la tormenta se tradujo en una actividad frenética para el teléfono de emergencias 112, que hasta primera hora de este viernes había contabilizado un total de 410 llamadas vinculadas al temporal. Estas comunicaciones derivaron en la apertura de 182 expedientes oficiales, concentrándose el mayor volumen de actividad en las comarcas del Vallès Oriental, que asumió casi el 35% de los avisos, seguida del Bages y la Selva.
Por su parte, los Bomberos de la Generalitat atendieron 218 servicios desde el inicio del episodio. El pico de máxima presión asistencial se registró durante la tarde del jueves, especialmente entre las 18:00 y las 20:00 horas. Las actuaciones más recurrentes estuvieron motivadas por:
- Inundaciones en plantas bajas, sótanos y locales comerciales.
- Limpieza de calzadas por acumulación de agua y sumideros colapsados.
- Retirada de ramas y árboles caídos en la vía pública.
- Aseguramiento de mobiliario urbano, postes de luz y cableado eléctrico con riesgo de caída.
A pesar de la virulencia de algunos chubascos, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) no tuvo que realizar intervenciones por daños personales, lo que confirma que el episodio se saldó exclusivamente con daños materiales.
Registros pluviométricos y normalización de caudales
La intensidad de la lluvia dejó acumulaciones significativas en puntos estratégicos de la geografía catalana. El registro más elevado se localizó en el Montsec d’Ares (Lérida), donde se alcanzaron los 78,7 l/m2. Otras localidades con registros destacados fueron Sant Salvador de Guardiola en Barcelona (58,5 l/m2) y Das en la provincia de Lérida (54,6 l/m2).
En cuanto a la red hídrica, la Agencia Catalana del Agua (ACA) ha confirmado que la situación de los ríos se encuentra bajo control. Tras una vigilancia intensiva en cauces como el río Ter, los niveles han vuelto a la estabilidad, lo que ha permitido retirar los avisos hidrológicos en el Gironès, Osona y el Pla de l’Estany, entre otros territorios.
Afectaciones en el transporte: Carreteras y Rodalies
En el ámbito de la movilidad, el Servei Català de Trànsit ha informado de que la red viaria principal está totalmente operativa y sin cortes derivados del temporal. Sin embargo, el transporte ferroviario todavía experimenta secuelas del paso de las lluvias. En la línea RL4 de Rodalies, la circulación permanece interrumpida en el tramo comprendido entre Calaf y Manresa.
Para mitigar el impacto sobre los usuarios, se ha establecido un servicio alternativo por carretera mientras los técnicos trabajan para restablecer la seguridad en las vías. Esta incidencia residual supone el último vestigio de un temporal que, aunque breve, ha exigido la máxima coordinación de los protocolos de protección ciudadana en Cataluña.
