El cierre de un ciclo dorado: David Alaba se despide de Chamartín
El Real Madrid atraviesa un proceso de renovación generacional que no se detiene. Tras un lustro defendiendo la elástica blanca, David Alaba pondrá punto final a su trayectoria en el club al término de la presente campaña. La decisión, comunicada de forma oficial, confirma que el defensor austriaco no renovará su vínculo contractual, marcando así el fin de una etapa donde la jerarquía y el carisma fueron sus principales señas de identidad.
La salida de Alaba no es un hecho aislado. Se produce en paralelo a la marcha de otra leyenda, Dani Carvajal, lo que supone un cambio drástico en la fisonomía de la zaga madridista. El club ha organizado un homenaje institucional para este próximo sábado en el Santiago Bernabéu, aprovechando el encuentro ante el Athletic Club, donde la afición podrá brindar su último aplauso a un jugador que llegó en 2021 para asumir el complejo reto de liderar la defensa tras la salida de figuras históricas.
Un palmarés para el recuerdo y la imagen de la silla
Desde su aterrizaje a coste cero procedente de la Bundesliga, el rendimiento del central fue inmediato. Su impacto en el vestuario y en el terreno de juego se tradujo en una cosecha de éxitos impresionante. Durante sus 131 encuentros oficiales, el austriaco acumuló un total de 11 trofeos, entre los que destacan:
- Dos títulos de la Champions League, consolidando el dominio europeo del club.
- Dos trofeos de LaLiga, demostrando regularidad en la competición doméstica.
- Diversas Copas del Rey, Supercopas y Mundiales de Clubes que completan un currículo envidiable.
Sin embargo, más allá de los números, Alaba será recordado por un instante de éxtasis colectivo: la celebración de la silla. En aquella mítica remontada europea contra el PSG en 2022, el defensor elevó una silla de los auxiliares de seguridad hacia el cielo del Bernabéu, creando una imagen icónica que simbolizó la resiliencia y el espíritu indomable del madridismo en las noches de Champions.
El calvario físico: el punto de inflexión en 2023
A pesar de su estatus de estrella, la carrera de Alaba en el Real Madrid sufrió un golpe devastador en diciembre de 2023. Una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda, que además afectó al menisco y al cartílago, frenó en seco su progresión. Esta lesión resultó ser mucho más compleja de lo previsto inicialmente, manteniéndolo alejado de los terrenos de juego durante todo el año 2024.
Su regreso a la competición en enero de 2025 ante la UD Las Palmas fue un alivio para el cuerpo técnico, pero las secuelas físicas han pasado factura. Esta temporada, David Alaba se ha convertido en uno de los jugadores con menor participación en la plantilla de Carlo Ancelotti, acumulando apenas 507 minutos. Esta falta de continuidad ha sido, sin duda, un factor determinante para que el club y el jugador decidan separar sus caminos de mutuo acuerdo.
Florentino Pérez y el futuro en el horizonte
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ha querido subrayar el comportamiento ejemplar del central, destacando que su entrega y profesionalidad han dejado una huella imborrable. Para la directiva, Alaba no solo fue un fichaje estratégico por su polivalencia, sino un referente emocional en la conquista de la Decimocuarta.
A sus 33 años, el futuro del defensor es una incógnita que se resolverá tras el verano. Por lo pronto, su prioridad absoluta es liderar a la selección de Austria en la próxima cita mundialista, un torneo que servirá como escaparate para decidir su próximo y probablemente último gran reto profesional. Lo que es seguro es que se marcha del club blanco habiendo cumplido con creces las expectativas de una entidad que siempre le considerará parte de su historia moderna.









