Hallan a inmigrantes en un túnel militar de Ceuta

La presión migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta sigue manifestándose a través de realidades ocultas que, en ocasiones, salen a la luz de la forma más inesperada. Recientemente, lo que comenzó como una labor de inspección técnica por parte de los servicios de emergencia terminó en el descubrimiento de un asentamiento de inmigrantes ubicado en las entrañas de un antiguo túnel de uso militar, un espacio que carece de las condiciones mínimas de habitabilidad y seguridad.

El hallazgo fortuito en las galerías militares

El descubrimiento se produjo durante una intervención rutinaria del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS). Mientras los efectivos realizaban labores de reconocimiento en una zona periférica, detectaron indicios de presencia humana en una de las antiguas galerías que antaño formaban parte del complejo entramado defensivo de la ciudad. Al adentrarse en la estructura, los bomberos localizaron a varias personas que habían convertido estos oscuros pasadizos en su hogar temporal.

Este tipo de infraestructuras, muchas de ellas propiedad del Ministerio de Defensa o en estado de abandono administrativo, se han convertido en refugios estratégicos para quienes intentan eludir los controles policiales o simplemente no disponen de plaza en los centros de estancia temporal. La discreción que ofrecen estos túneles, construidos con hormigón grueso y situados en zonas de difícil acceso visual, es lo que atrae a los grupos de inmigrantes en situación irregular.

Riesgos críticos de los asentamientos subterráneos

Vivir en un túnel militar en desuso no solo representa un desafío logístico, sino un peligro inminente para la integridad física de sus ocupantes. Las autoridades han señalado varios factores de riesgo que convierten estos espacios en trampas potenciales:

  • Déficit de ventilación: La acumulación de monóxido de carbono si se realizan hogueras para cocinar o calentar el ambiente puede ser letal.
  • Inestabilidad estructural: El paso del tiempo y la falta de mantenimiento en estas galerías aumentan las posibilidades de desprendimientos de bóveda.
  • Condiciones de insalubridad: La humedad constante y la ausencia de luz natural favorecen la proliferación de enfermedades respiratorias y dermatológicas.
  • Aislamiento en emergencias: En caso de accidente, el rescate en estas zonas es extremadamente complejo debido a la estrechez de los accesos.

La «ciudad invisible» y la presión en la frontera

Este suceso no es un hecho aislado, sino un síntoma de la crisis migratoria crónica que vive Ceuta. El fenómeno de la «ciudad invisible» —aquella que habita en cuevas, túneles y edificios abandonados— refleja la desesperación de cientos de personas cuyo objetivo final suele ser cruzar el Estrecho hacia la Península. Los expertos en seguridad apuntan que, a medida que se refuerzan los perímetros fronterizos y los controles en el puerto, los métodos de ocultación se vuelven más arriesgados y subterráneos.

El hallazgo de estos túneles militares plantea además un debate sobre el control de las propiedades estatales. Muchas de estas galerías no han sido selladas de forma definitiva, lo que permite que sean vulnerables a la ocupación. La coordinación entre los cuerpos de seguridad, el área de Fomento y las autoridades militares es clave para evitar que estos espacios se conviertan en focos de marginalidad o en escenarios de tragedias humanas.

Protocolos de actuación y asistencia humanitaria

Tras la identificación de las personas localizadas en el túnel, se activan los protocolos habituales que combinan la seguridad ciudadana con la asistencia social. Los servicios de emergencia, tras asegurar la zona, suelen dar paso a entidades humanitarias para evaluar el estado de salud de los ocupantes. En muchos casos, los inmigrantes son trasladados a dependencias policiales para su identificación antes de determinar si pueden ser acogidos en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes).

En conclusión, el descubrimiento fortuito por parte de los bomberos subraya la necesidad de una vigilancia más estrecha sobre el patrimonio militar de Ceuta. Mientras la ciudad siga siendo un punto de tránsito crítico, las infraestructuras abandonadas continuarán siendo el último recurso para aquellos que intentan sobrevivir en los márgenes del sistema, a menudo arriesgando su vida en el proceso.