Chivite se reunió con los clientes chinos de Zapatero

La confluencia entre la diplomacia institucional y los intereses corporativos ha situado a la presidenta de Navarra, María Chivite, en el centro de una compleja trama de influencias. El eje de esta controversia gira en torno a sus encuentros con directivos de gigantes energéticos asiáticos que, simultáneamente, mantenían vínculos contractuales con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Lo que comenzó como una búsqueda de inversiones para el hidrógeno verde en la Comunidad Foral, ha terminado bajo el escrutinio de la UDEF debido a la opacidad de los pagos y la rapidez con la que se concedieron subvenciones millonarias.

Subvenciones bajo sospecha: El flujo de capital público hacia Hygreen Energy

Uno de los puntos más críticos de esta red es la concesión de 12,6 millones de euros procedentes de fondos europeos a la firma Hygreen Energy. Esta compañía, donde el fondo ChinaLink ESGT actúa como accionista de referencia, recibió la inyección económica el pasado mes de enero a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). La ayuda, gestionada por el ministerio que actualmente encabeza Sara Aagesen, se justificó como un impulso a proyectos de almacenamiento energético innovador.

La polémica radica en la cronología de los hechos. Mientras la Policía Nacional investigaba las cuentas relacionadas con el entorno de Zapatero, el Gobierno central validaba esta «entrega dineraria sin contraprestación». Este movimiento de capital subraya la conexión directa entre la agenda política de Navarra y la estructura de captación de fondos diseñada desde Madrid para favorecer a corporaciones bajo la órbita del Partido Comunista Chino.

La agenda navarra: Encuentros estratégicos en la sede de presidencia

En noviembre de 2025, la sede del Ejecutivo navarro fue el escenario de dos reuniones clave. María Chivite recibió a una delegación de alto nivel encabezada por Luo Bixiong, presidente de China Energy Engineering Corporation (CEEC). Estos encuentros no fueron incidentales; formaban parte de una estrategia para consolidar a Navarra como un hub de renovables en el norte de España. Sin embargo, la presencia de intermediarios como Javier Romero y José Manuel Ventura, representantes de Chinalink, añade una capa de complejidad ética al asunto.

  • Refuerzo diplomático: Las reuniones buscaban estrechar lazos económicos tras un viaje oficial de Chivite a China.
  • Diversificación industrial: El interés se centraba en plantas de hidrógeno y componentes para energía eólica.
  • Participación estatal: En la comitiva también figuraban cuadros de la China Petroleum Engineering & Construction Corporation.

El rol de Zapatero: Un lobby empresarial de 160.000 euros

La investigación judicial ha revelado que la relación entre estas empresas y la administración pública española no era exclusivamente institucional. El expresidente Zapatero habría percibido cerca de 160.000 euros a través de 27 transferencias bancarias realizadas por Chinalink. Estos pagos se efectuaron en el marco de su labor como asesor y mediador para la entrada de capital asiático en sectores estratégicos europeos.

Zapatero articuló esta influencia mediante el Consejo de Cooperación y Desarrollo Económico UE-China, una organización que, bajo la apariencia de un centro de pensamiento, operaba como un facilitador de negocios. La UDEF sospecha que estos honorarios podrían estar vinculados a la apertura de puertas en administraciones regionales como la de Navarra y en ministerios clave para la obtención de fondos FEDER. El expresidente incluso acompañó a la cúpula de estas empresas en misiones comerciales, garantizando un acceso privilegiado a los centros de decisión política en España.

Sinergias con Moncloa y el despliegue en el sector energético

La implicación de María Chivite alcanzó su punto álgido durante el cuarto viaje oficial de Pedro Sánchez a China en abril de 2025. En ese contexto, la presidenta navarra se integró en la comitiva presidencial para rubricar acuerdos con Hithium, otra pieza del rompecabezas industrial chino que planea su desembarco en la península. Esta sincronía entre el Gobierno central, el ejecutivo foral y los asesores externos dibuja un mapa de intereses donde la transparencia parece haber quedado en un segundo plano.

La red se extiende a entidades como el East China Electric Power Design Institute, reforzando la tesis de que las visitas a Pamplona no eran meras prospecciones de mercado, sino parte de un acuerdo estratégico de largo alcance que involucraba a los niveles más altos del PSOE. La investigación de la UDEF sobre los pagos recibidos por la familia Zapatero sigue siendo el principal obstáculo para que estas operaciones sean vistas como una simple gestión de inversiones extranjeras.

Conclusión: Entre la inversión necesaria y la integridad pública

El caso de las reuniones de María Chivite con los clientes de Zapatero pone de manifiesto la delgada línea que separa la promoción económica regional del tráfico de influencias. Si bien la llegada de empresas tecnológicas chinas puede suponer un revulsivo para el empleo en Navarra, el hecho de que estas compañías estén bajo sospecha por financiar a figuras políticas plantea interrogantes fundamentales sobre la ética gubernamental. La fiscalización de los fondos europeos y la claridad en las agendas públicas serán determinantes para esclarecer si Navarra fue un socio industrial legítimo o una pieza necesaria en un engranaje de favores políticos.