Exdirector confirma rumores sobre la plaza de David Sánchez

El avance del procedimiento judicial en torno a la figura de David Sánchez Pérez-Castejón ha dado un giro significativo tras las declaraciones de testigos clave. La comparecencia de Evaristo Valentí, quien fuera director del Conservatorio Superior de Badajoz, ha puesto sobre la mesa una realidad incómoda: la sensación de que el proceso de selección para la Diputación de Badajoz estaba condicionado mucho antes de que se publicaran las bases oficiales.

El correo del ‘hermanísimo’: Una prueba de la atmósfera interna

Uno de los puntos más críticos del testimonio de Valentí reside en la confirmación de un correo electrónico cuyo asunto no dejaba lugar a dudas: «el hermanísimo». Este mensaje fue enviado a la dirección del Conservatorio Profesional justo en el instante en que se daban a conocer los requisitos para el puesto de coordinador. Según el testigo, este apelativo no era una invención aislada, sino una denominación coloquial extendida en los círculos internos para referirse al hermano del actual presidente del Gobierno.

La defensa ha intentado matizar este hecho como un uso informal del lenguaje, pero la acusación lo interpreta como un indicio claro de que el nombre del adjudicatario ya estaba decidido. Valentí admitió ante el juez que, meses antes de la formalización de la plaza, ya existían rumores consistentes que señalaban a David Sánchez como el candidato predestinado, a pesar de que existían otros perfiles con trayectoria previa dentro de la propia institución provincial.

Desconocimiento profesional y falta de visibilidad

Más allá de la polémica por el nombramiento, las declaraciones en el juzgado han subrayado una preocupante desconexión entre el cargo ocupado por Sánchez y el sector cultural local. Valentí ha sido tajante al afirmar que, antes de su llegada a la institución, David Sánchez era un perfil desconocido en el ámbito musical de Badajoz. Esta falta de reconocimiento profesional previo alimenta la tesis de que su incorporación no respondió a una demanda de talento específica detectada por la comunidad artística.

A esta opacidad se suma el testimonio de otros docentes, como María del Rosario Mayoral, quien ha manifestado ignorar por completo cuáles eran las funciones reales de la Oficina de Artes Escénicas, departamento al que Sánchez fue trasladado posteriormente. Esta falta de transparencia operativa es uno de los ejes de la investigación, ya que ni siquiera en las fases previas de instrucción se ha podido concretar una hoja de servicios clara que justifique la retribución percibida por el investigado.

Un contexto político que condiciona el caso

La cronología de los hechos resulta fundamental para entender la magnitud del escándalo. La creación de este puesto a medida coincide con un periodo de máxima turbulencia en el PSOE, justo cuando Pedro Sánchez luchaba por recuperar el liderazgo del partido tras su dimisión. La sospecha de que se pudo utilizar la estructura de la Diputación de Badajoz para asegurar una posición económica al entorno familiar del líder político es lo que ha llevado a Manos Limpias a personarse como acusación popular.

  • Vulneración de principios: Se investiga si se obviaron los criterios de mérito, capacidad e igualdad.
  • Trato preferencial: El testimonio de Valentí sugiere que la plaza no se creó para cubrir una necesidad, sino para encajar a un candidato predeterminado.
  • Opacidad administrativa: La dificultad de los testigos para definir las tareas diarias de David Sánchez refuerza la sospecha de un «puesto fantasma».

Implicaciones para la instrucción judicial

El caso sigue su curso con el foco puesto en la gestión de los fondos públicos y el respeto a la legalidad en las contrataciones de personal de alta dirección. La confirmación de que el entorno administrativo ya hablaba del «hermanísimo» antes de que este presentara su candidatura supone un golpe a la narrativa de normalidad institucional que ha intentado proyectar la Diputación. El tribunal deberá determinar ahora si estos rumores y las comunicaciones internas son pruebas suficientes de una prevaricación administrativa destinada a favorecer a un familiar directo de la cúpula del poder ejecutivo en España.