El Puerto de Alicante nombra director a Sánchez Villena

La cúpula directiva de la Autoridad Portuaria de Alicante inicia una etapa de transformación profunda tras la designación oficial de Luis Fernando Sánchez Villena como su nuevo director general. El nombramiento, ratificado este lunes por el Consejo de Administración, supone el cierre definitivo de la era liderada por Carlos Eleno y el comienzo de una estrategia de gestión que busca revitalizar el enclave alicantino bajo la presidencia de Luis Rodríguez.

Un cambio de ciclo estratégico en Alicante

La llegada de Sánchez Villena no es un movimiento administrativo menor. El ingeniero aterriza en Alicante tras una intensa trayectoria en la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), donde desde mayo de 2022 ejercía como jefe de Dominio Público. Su incorporación responde a la voluntad de Luis Rodríguez de dotar a la institución de un perfil técnico de alto impacto, capaz de modernizar las estructuras operativas que durante más de una década permanecieron estables bajo la anterior dirección.

El cese de Carlos Eleno el pasado mes de marzo ya anticipaba esta reestructuración organizativa. La directiva actual busca alejarse de inercias del pasado para abrazar retos de competitividad en el Mediterráneo, apoyándose en la experiencia de Sánchez Villena en la gestión de grandes infraestructuras y procesos de dominio público portuario.

El eco de la controversia en el Puerto de Valencia

Sin embargo, el perfil del nuevo director general está marcado por su reciente papel en la ampliación norte de Valencia, el proyecto de infraestructuras más ambicioso de España en la actualidad. Su salida de Valencia deja un vacío técnico significativo, pero también pone fin a un periodo de cuestionamientos éticos que rodearon su labor supervisora.

Sánchez Villena formó parte de la dirección facultativa encargada de fiscalizar las obras de la nueva terminal, un contrato de más de 545 millones de euros. La polémica surgió cuando se puso de relieve que el ingeniero supervisaba directamente a la constructora Acciona, empresa en la que había desarrollado su carrera profesional durante 16 años antes de saltar a la administración pública. Este vínculo generó un intenso debate sobre posibles conflictos de intereses en la vigilancia de una obra financiada con fondos públicos.

Debilidad técnica en la supervisión de la Terminal Norte

La marcha de Sánchez Villena hacia Alicante traslada la presión operativa a Valencia. La supervisión de la megaobra de la ampliación norte queda ahora concentrada en una estructura técnica reducida, con Manuela Gras, subdirectora general de Infraestructuras, como figura central. Este escenario resulta delicado por varios factores:

  • Vacío de liderazgo: La pérdida de uno de los dos directores facultativos clave en plena fase de ejecución de la terminal.
  • Cuestionamientos judiciales: La permanencia de Gras al frente de la obra se produce mientras la Fiscalía Anticorrupción investiga presuntas irregularidades en su nombramiento, en el marco del llamado «caso enchufismo».
  • Contexto reputacional: Las sombras sobre los procesos de selección en la APV, señalados previamente por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE).

Trayectoria y responsabilidades del nuevo director

Sánchez Villena es un profundo conocedor del litoral levantino. Antes de su etapa valenciana, coordinó proyectos de envergadura en zonas como Murcia y Cartagena. Su rol como director facultativo es crítico, pues recae sobre él la responsabilidad de validar certificaciones de obra, autorizar materiales y asegurar que los plazos y presupuestos se cumplan rigurosamente.

En Alicante, se espera que aplique este rigor técnico para agilizar la modernización del puerto, aunque su nombramiento no ha pasado inadvertido para los observadores del sector, quienes recuerdan que la empresa que supervisaba en Valencia también ha aparecido en informes de la UCO vinculados a investigaciones de tramas de corrupción a nivel nacional.

Perspectivas para el futuro portuario alicantino

Con este movimiento, el Puerto de Alicante busca blindar su capacidad ejecutiva con un técnico curtido en la gestión de proyectos de gran escala. El objetivo principal es dotar a la infraestructura de una mayor agilidad comercial y operativa, adaptándose a las exigencias de un mercado logístico globalizado.

Mientras Alicante celebra la llegada de su nuevo estratega, Valencia se enfrenta al reto de recomponer su equipo técnico de confianza para garantizar que la Terminal Norte no sufra retrasos ni nuevos reparos legales. La gestión de Sánchez Villena en su nuevo destino será observada con lupa, tanto por su capacidad técnica como por la transparencia que exigen los nuevos tiempos en la administración de las autoridades portuarias españolas.