El césped de Londres ha sido testigo de un hito personal para el tenis malagueño. Alejandro Davidovich ha logrado derribar el muro de la tercera ronda en Wimbledon, asegurando su presencia en los octavos de final por primera vez en su trayectoria profesional. Con una exhibición de madurez y control táctico, el español desarmó al húngaro Marton Fucsovics, consolidándose como la gran esperanza de la armada tras una jornada de contrastes en el All England Club.
Davidovich y su doctorado sobre la hierba londinense
La victoria de Davidovich no fue fruto del azar, sino de un ejercicio de solidez defensiva y agresividad medida. El marcador final (7-6, 6-2, 6-3) refleja una superioridad que fue de menos a más. Durante el primer set, ambos jugadores mantuvieron un pulso férreo con sus servicios, obligando a dirimir la manga en un tie-break donde el español sacó a relucir su mejor repertorio de golpes ganadores, cerrándolo con un contundente 7-3.
A partir de ese momento, la resistencia de Fucsovics se desmoronó ante la presión constante del malagueño. Estas son las claves que permitieron a ‘Foki’ dominar el encuentro:
- Efectividad al saque: El español no cedió su servicio en ninguna ocasión, salvando con éxito las cuatro amenazas de rotura que enfrentó.
- Presión al resto: Tras un primer set de tanteo, Davidovich logró quebrar el saque de su rival en tres ocasiones durante el resto del choque.
- Control de errores: A diferencia de otras citas, mantuvo una línea de juego muy estable, minimizando los fallos no forzados en los momentos críticos.
En la siguiente fase, el malagueño se verá las caras con Ben Shelton, en lo que promete ser un duelo de alta intensidad entre dos de los jugadores más eléctricos del circuito actual.
La cara amarga: El adiós de Rafa Jódar y Jessica Bouzas
Mientras Davidovich celebraba su éxito, la representación española sufría dos bajas sensibles. Rafa Jódar se despidió del cuadro masculino tras un enfrentamiento agridulce contra el japonés Shintaro Mochizuki. A pesar de un inicio arrollador donde el madrileño se llevó el primer parcial por 6-1, el tenista nipón logró darle la vuelta a la situación aprovechando la desconexión del español en el segundo set.
El partido se convirtió en una montaña rusa de nervios donde los errores no forzados condenaron a Jódar. Mochizuki, más entero en los intercambios largos, supo gestionar mejor la tensión del tie-break en el segundo set y los juegos finales del tercero y cuarto (1-6, 7-6, 6-4, 6-4). Ahora, el japonés tendrá el desafío de intentar frenar al número uno del mundo, Jannik Sinner.
Por otro lado, Jessica Bouzas no pudo encontrar fisuras en el muro propuesto por Jessica Pegula. La estadounidense, cuarta cabeza de serie, impuso un ritmo frenético desde el fondo de la pista que la gallega no pudo seguir. El resultado (6-1, 6-3) evidencia la diferencia de experiencia en este tipo de escenarios, aunque Bouzas se marcha de Londres con la satisfacción de haber firmado un torneo notable hasta esta ronda.
Favoritos y sorpresas en el cuadro internacional
La jornada no solo estuvo centrada en los intereses españoles. Novak Djokovic, que aspira a igualar el récord de títulos en Wimbledon, tuvo que trabajar a fondo para superar al francés Arthur Rinderknech. El serbio necesitó cuatro sets (7-5, 6-4, 1-6, 7-6) para sellar su pase, demostrando que, aunque no está en su versión más arrolladora, su capacidad competitiva sigue intacta. Su próximo obstáculo será Roman Safiullin, quien dio la sorpresa al eliminar al joven talento Joao Fonseca.
En el cuadro femenino, la jerarquía se mantuvo firme con el avance de Aryna Sabalenka. La bielorrusa se impuso en un duelo de pegadoras a Jelena Ostapenko con un doble 6-4, confirmando que es una de las máximas candidatas a levantar el trofeo el próximo domingo. La potencia de su servicio y su derecha volvieron a ser determinantes en los puntos clave del encuentro.
Con Davidovich como único representante masculino superviviente en esta sección del cuadro, el tenis español busca seguir dejando huella en una edición de Wimbledon que está exigiendo el máximo nivel físico y mental a todos los participantes.
