Esquerra Unida rechaza integrarse en las listas de Compromís

La tensión en el bloque progresista valenciano ha alcanzado un punto de ruptura definitivo. El Consell Polític Nacional de Esquerra Unida (EUPV), tras una sesión interna de análisis profundo, ha decidido rechazar de forma tajante la oferta de integración planteada por Compromís. Con un respaldo superior al 75%, la formación de izquierdas ha optado por priorizar su soberanía política frente a lo que consideran un intento de asimilación por parte de la coalición valencianista.

La preservación de la identidad frente a la absorción electoral

Para la dirección de EUPV, la propuesta recibida no representaba una verdadera confluencia de fuerzas, sino una invitación a diluirse bajo unas siglas ajenas. Desde la organización subrayan que, aunque su ADN político siempre ha estado ligado a la unidad de la izquierda, esta no puede construirse a costa de la invisibilización de sus siglas y su historia. La coordinadora general, Rosa Pérez Garijo, ha sido clara al respecto: el objetivo es sumar fuerzas con otros actores progresistas, pero nunca bajo un esquema donde una organización absorba a las demás.

A diferencia de experiencias pasadas exitosas, como la coalición A la Valenciana, donde cada actor mantenía su relevancia pública, el planteamiento actual de Compromís ha sido percibido como una estructura cerrada. EUPV defiende que su peso territorial es innegable y debe ser respetado en cualquier negociación:

  • Presencia consolidada en las tres provincias del País Valencià.
  • Una base social activa con miles de militantes y simpatizantes.
  • Representación institucional sólida con más de un centenar de concejales y alcaldías bajo su gestión.
  • Un proyecto político con décadas de trayectoria autónoma.

Críticas a la falta de voluntad negociadora

El descontento en el seno de Esquerra Unida no solo responde a la oferta final, sino al desarrollo de las conversaciones durante las últimas semanas. Según el comunicado emitido por la formación, las reuniones unilaterales mantenidas con Compromís mostraron un inmovilismo absoluto por parte de los interlocutores de la coalición valencianista. Desde el primer encuentro, el marco propuesto fue el de una candidatura bajo el paraguas exclusivo de Compromís, sin margen para fórmulas más transversales o plurales.

Esta actitud ha llevado al máximo órgano de dirección de EUPV a concluir que nunca existió una intención real de alcanzar un pacto de coalición equilibrado. La negativa sistemática a buscar puntos de encuentro para todo el ciclo electoral ha sido el detonante para que la formación dé por finalizadas las negociaciones, lamentando que no se haya podido articular una papeleta única a la izquierda del PSPV-PSOE.

Un escenario incierto ante el cierre de registros

La decisión de EUPV se produce en un momento crítico del calendario electoral. Con el plazo para registrar alianzas a punto de expirar este viernes, la fragmentación parece ser el escenario más probable. A pesar de los esfuerzos por construir un frente amplio, las diferencias estratégicas y la lucha por la hegemonía de la izquierda han impedido la consolidación de un bloque unitario.

Este desenlace obliga a Esquerra Unida a replantear su estrategia para los próximos comicios, reafirmando su compromiso con un proyecto valenciano y transformador que no renuncie a su identidad para asegurar su presencia en las instituciones. El rechazo a la oferta de Compromís marca un antes y un después en las relaciones entre ambas formaciones, dejando abierta la incógnita sobre cómo afectará esta división al resultado final de las elecciones generales y autonómicas.