Sumario contra el exDAO de la Policía por agresión sexual

El escenario jurídico para la antigua cúpula de la Policía Nacional ha dado un giro determinante. El titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, David Maman, ha formalizado la apertura del sumario ordinario contra José Ángel González, quien fuera Director Adjunto Operativo (DAO) de la institución. Esta decisión judicial supone un paso firme hacia el enjuiciamiento del exmando policial por un presunto delito de agresión sexual cometido contra una inspectora del mismo cuerpo.

Implicaciones legales de la apertura del sumario

La transformación del procedimiento en sumario no es un mero trámite administrativo; refleja la gravedad de los hechos investigados y la necesidad de una instrucción exhaustiva antes de que la Audiencia Provincial de Madrid tome el relevo para la celebración del juicio oral. Según el auto judicial, existen indicios suficientes para considerar que los actos denunciados presentan las características propias de una agresión sexual, lo que obliga a asegurar tanto la presencia del investigado como las posibles responsabilidades civiles que puedan derivarse del proceso.

El arsenal probatorio de la acusación particular

La estrategia liderada por el abogado Jorge Piedrafita, quien representa a la inspectora denunciante, ha sido fundamental para alcanzar esta fase procesal. La instrucción ya cuenta con elementos de peso que buscan blindar el relato de la víctima y demostrar la afectación sufrida. Entre las diligencias ya practicadas y los objetivos de la acusación destacan:

  • Informes periciales: Documentación médica y psicológica que certifica el impacto y las secuelas en la salud de la denunciante.
  • Registros sonoros: Incorporación de audios con los que se pretende cuestionar la veracidad de las declaraciones del exDAO y ratificar la coherencia del testimonio de la inspectora.
  • Ampliación de pruebas: Un nuevo plazo de cinco días para aportar documentación adicional que refuerce el cuadro probatorio actual.

Un caso que sacude los cimientos de la jerarquía policial

Este proceso judicial pone bajo el foco la gestión de las relaciones internas y el uso del poder dentro de la Policía Nacional. La querella inicial, que también contemplaba delitos de coacciones, ha derivado en una investigación donde la verosimilitud del testimonio de la víctima se apoya en evidencias técnicas y periciales, más allá de la mera declaración de parte. El instructor ha enfatizado que la incoación del sumario es la vía necesaria para determinar las circunstancias exactas que influirán en la calificación final del delito.

Con el traslado del expediente a la Fiscalía y a las partes personadas, se inicia la cuenta atrás para el cierre de la instrucción. El letrado de la acusación ya ha manifestado su intención de agotar los plazos legales para introducir nuevos elementos que consoliden la acusación antes de que el caso llegue definitivamente a la sala de vistas de la Audiencia Provincial, marcando un precedente significativo en causas de esta naturaleza que involucran a altos cargos policiales.