Tensión en el bloque conservador: El PP niega injerencias en Vox
El panorama político nacional enfrenta un nuevo episodio de fricción tras las graves imputaciones lanzadas por la formación de Santiago Abascal. Según la cúpula de Vox, el Partido Popular estaría orquestando una estrategia de desgaste a través de un manifiesto impulsado por exdirigentes críticos que demandan un congreso extraordinario. Esta narrativa sitúa a los populares como responsables directos de alimentar la disidencia interna para captar al electorado de derecha.
La contundente réplica de Feijóo desde Bruselas
Ante este escenario, Alberto Núñez Feijóo ha aprovechado su agenda internacional en Bruselas para desvincularse completamente de la polémica. Tras mantener encuentros con líderes del Partido Popular Europeo, el jefe de la oposición calificó las acusaciones de «injustas y falsas». Feijóo subrayó que la supuesta participación de su partido en la elaboración del texto crítico carece de fundamento lógico y tildó de irrazonable el intento de responsabilizarlos de los problemas organizativos ajenos.
Análisis de una acusación sin precedentes
Mientras Vox sostiene que existe un plan diseñado en Génova para desestabilizar a sus bases, el líder popular mantiene que su formación no tiene relación alguna con los movimientos de los exdirigentes críticos. Con esta defensa, Feijóo intenta cerrar una brecha que amenaza con dinamitar la relación entre ambas fuerzas, insistiendo en que las acusaciones de Vox no son más que una reacción infundada ante su propia crisis interna.
