Un giro de protocolo: Felipe VI asume el cierre de la visita papal
El cierre de la gira apostólica del papa León XIV en territorio español ha experimentado un cambio significativo en términos de protocolo institucional. En un movimiento que refuerza el peso de la Corona en este encuentro diplomático y religioso, el rey Felipe VI será finalmente el encargado de despedir personalmente al Pontífice el próximo 12 de junio en el aeropuerto de Tenerife. Esta decisión modifica la planificación inicial comunicada por la Casa del Rey, que situaba a la reina Sofía como la representante de la Familia Real en este acto final.
Fuentes oficiales de Zarzuela han confirmado que el monarca ha expresado su firme deseo de personificar el adiós oficial a León XIV antes de su regreso al Vaticano. De esta manera, Felipe VI no solo dará la bienvenida al sucesor de Pedro a su llegada a España, sino que también pondrá el broche de oro a la estancia del Papa en el archipiélago canario, subrayando la relevancia institucional de esta visita tras su paso por la península.
Cronología de una visita histórica por España
El despliegue de la visita papal comenzará este sábado en el aeropuerto de Barajas, en Madrid. Este primer contacto contará con la presencia de los Reyes Felipe y Letizia, junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. A partir de ese momento, se inicia una agenda intensa que equilibra los actos de Estado con las celebraciones litúrgicas multitudinarias en diversas geografías del país.
- Recepción en el Palacio Real: El sábado por la mañana, los Reyes, acompañados por la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, mantendrán un encuentro privado con el Papa, seguido de un acto con autoridades y el cuerpo diplomático.
- Misa en la Plaza de Cibeles: La Familia Real al completo asistirá el domingo a la eucaristía central en el corazón de Madrid.
- Etapa en Barcelona: El día 10, los Reyes se desplazarán a la Ciudad Condal para participar en la misa que se oficiará en la Basílica de la Sagrada Familia.
- Cierre en Canarias: Tras visitar Gran Canaria, el Pontífice culminará su viaje en Tenerife, donde se producirá la despedida oficial por parte del Rey.
Equilibrio entre la tradición y la presencia de la Corona
La estructura de este viaje refleja una distribución medida de las funciones dentro de la Familia Real. Mientras que Felipe VI asume los hitos de apertura y clausura, así como los desplazamientos a Barcelona y Tenerife, la reina Sofía mantendrá un papel destacado en el ámbito religioso al asistir a la misa en la catedral de la Almudena durante la estancia madrileña del Pontífice.
La decisión de que sea el Jefe del Estado quien acuda al aeropuerto tinerfeño el 12 de junio no es solo una cuestión de agenda, sino un gesto de cortesía diplomática de primer nivel. Con esta modificación, el Rey garantiza que la despedida de León XIV tenga el máximo rango institucional posible, despidiendo al Papa en la que será la única actividad de la Corona durante la última etapa de su periplo por las Islas Canarias.
Este encuentro en el aeropuerto de Tenerife simbolizará el fin de una visita que ha recorrido algunos de los puntos neurálgicos de la espiritualidad y la política española, consolidando la relación bilateral entre el Estado español y la Santa Sede en un marco de respeto y solemnidad institucional.
