El estreno de la selección francesa en la Copa del Mundo 2026 ha dejado claro que el equipo de Didier Deschamps sigue siendo uno de los máximos aspirantes al trono. En un encuentro que transitó desde la incertidumbre inicial hasta la contundencia absoluta, el combinado europeo logró imponerse a una aguerrida Senegal por un marcador de 3-1, fundamentando su éxito en la jerarquía individual y una profundidad de banquillo envidiable.
Un inicio complejo ante la intensidad de los Leones de Teranga
La cita en Nueva Jersey no comenzó como un camino de rosas para los actuales subcampeones. Durante el primer tramo del encuentro, Francia mostró una preocupante falta de ritmo y dificultades para conectar con sus atacantes. A pesar de que Ousmane Dembélé intentó dinamizar la banda derecha, la defensa senegalesa, liderada por un atento Édouard Mendy, mantuvo a raya las primeras embestidas de los galos.
De hecho, fue el conjunto africano quien estuvo más cerca de romper el empate en la primera mitad. Un contragolpe fulminante permitió que Nicolas Jackson desafiara a la zaga francesa, estrellando un potente disparo en el poste tras una maniobra individual de alto nivel. La fortuna sonrió a Mike Maignan en esa acción, pero el aviso era serio: Senegal no había ido al MetLife Stadium a ser un mero espectador del show de Mbappé.
La conexión Olise-Mbappé desbloquea el marcador
Tras el paso por vestuarios, la narrativa del partido cambió drásticamente. Francia ajustó su presión y comenzó a encontrar pasillos interiores gracias a la brillante lectura de Michael Olise. El mediapunta se convirtió en el arquitecto del juego francés, asistiendo de manera milimétrica para que Kylian Mbappé, en el minuto 66, definiera con un disparo cruzado que puso el 1-0 en el electrónico.
Este tanto desarticuló el plan de contención de Pape Thiaw. Con espacios por delante, los «Bleus» se sintieron cómodos. La entrada de Bradley Barcola terminó por sentenciar el duelo; el joven atacante solo necesitó un par de minutos sobre el césped para aprovechar un envío en profundidad de Adrien Rabiot y definir con una sutileza propia de un veterano ante la salida del guardameta senegalés.
Tensión y genialidad en los minutos finales
Cuando el partido parecía resuelto con el 2-0, el tiempo de descuento ofreció un espectáculo inesperado. La joven promesa Ibrahim Mbaye dio esperanzas a Senegal tras una acción individual eléctrica por la banda de Théo Hernandez, recortando distancias y poniendo el 2-1 en el marcador. Sin embargo, la alegría africana fue efímera.
Casi de inmediato, Mbappé volvió a aparecer para reclamar el protagonismo absoluto. Con un remate de larga distancia que sorprendió a propios y extraños por su parábola y potencia, el astro del Real Madrid firmó su doblete personal y el definitivo 3-1, apagando cualquier intento de remontada heroica por parte de los Leones.
- Impacto táctico: La entrada de Barcola y Cherki refrescó el ataque galo en el momento justo.
- Figura del partido: Kylian Mbappé, determinante con dos goles de distinta factura.
- Situación del Grupo I: Francia lidera provisionalmente con tres unidades fundamentales.
Con este resultado, Francia cumple con las expectativas y suma sus primeros tres puntos, posicionándose favorablemente para avanzar a los dieciseisavos de final. Por su parte, Senegal deberá ajustar su puntería en los próximos enfrentamientos ante Irak y Noruega si quiere mantener vivo el sueño mundialista en este Mundial 2026 de sedes compartidas.
