La tensión entre las fuerzas de seguridad y la representación del Gobierno en la Comunidad de Madrid ha alcanzado un punto de no retorno. Los principales sindicatos de la Policía Nacional, JUPOL y CEP, han solicitado formalmente la dimisión de Francisco Martín, delegado del Gobierno, tras considerar que sus recientes declaraciones sobre las intervenciones en la Universidad Complutense suponen un ataque directo a la profesionalidad de los agentes y una instrumentalización política de la labor policial.
Crisis de confianza: Los sindicatos denuncian un «sectarismo» institucional
El núcleo del conflicto reside en la respuesta de Francisco Martín ante los disturbios ocurridos durante una protesta por la educación pública en el campus de Ciudad Universitaria. Tras el despliegue operativo que concluyó con cinco arrestos y varios heridos, el delegado no tardó en calificar las imágenes de «muy duras» y en ordenar una investigación de urgencia para dirimir si existió un uso desproporcionado de la fuerza.
Esta postura ha sido recibida como una «traición» por parte de las organizaciones sindicales. Desde JUPOL, se subraya que la Delegación del Gobierno está priorizando el rédito político por encima de la seguridad ciudadana, exponiendo a los efectivos a un escrutinio público antes incluso de que se analicen los hechos de forma objetiva. Según el sindicato, esta actitud deja a los policías «en el disparadero», desprotegidos ante las narrativas más ideologizadas.
Argumentos de la CEP: El historial de desencuentros con Francisco Martín
La Confederación Española de Policía (CEP) no se ha quedado atrás en la crítica, calificando de «especialmente grave» que la máxima autoridad en materia de seguridad de la región emita juicios de valor antes de que la propia investigación que él mismo ha solicitado arroje resultados. Para este colectivo, no se trata de un hecho aislado, sino de un patrón de comportamiento recurrente en la trayectoria de Martín.
Para contextualizar esta pérdida de confianza, los sindicatos recuerdan otros episodios donde el delegado cuestionó la labor policial:
- El desahucio de Maricarmen: En septiembre, Martín manifestó públicamente su desagrado por la actuación de los agentes durante el lanzamiento.
- Intervención en Lavapiés: En marzo de 2024, el delegado volvió a poner el foco en la proporcionalidad tras un vídeo viral sobre una detención en el barrio madrileño.
- Doble vara de medir: CEP critica que Martín mantenga un tono inquisitivo en estos casos, mientras que en otros contextos, como las protestas en la sede del PSOE en Ferraz, su posicionamiento fue radicalmente distinto.
El detonante: ¿Qué ocurrió realmente en Ciudad Universitaria?
Los hechos que han derivado en esta crisis institucional comenzaron con llamadas que alertaban sobre grupos de encapuchados interrumpiendo el tráfico en la zona universitaria. La intervención de la Unidad de Intervención Policial (UIP) fue necesaria, según fuentes policiales, para restablecer el orden. Sin embargo, la virulencia de los choques, que dejó a dos policías heridos leves y a manifestantes con lesiones, ha sido el caldo de cultivo para la confrontación política.
Francisco Martín ha instado al Jefe Superior de Policía de Madrid a esclarecer los hechos con celeridad, insistiendo en que cualquier actuación policial debe regirse por la proporcionalidad y la necesidad. Esta exigencia de explicaciones, lejos de ser vista como una búsqueda de transparencia, ha sido interpretada por los sindicatos como una sospecha prematura que erosiona el respeto institucional que los compañeros merecen, independientemente del contexto político del dispositivo.
Un futuro incierto para la seguridad en Madrid
La petición de cese del delegado del Gobierno evidencia una fractura interna que complica la coordinación entre el mando político y las unidades operativas. Mientras JUPOL y CEP denuncian una «deriva de incoherencia institucional», la Delegación se mantiene firme en su intención de supervisar cada intervención que genere controversia social. El desenlace de esta crisis dependerá, en gran medida, de los resultados de la investigación interna y de la capacidad de ambas partes para restablecer unos canales de comunicación que, a día de hoy, parecen totalmente dinamitados.
