Tras siete días de intensa lucha contra el avance de las llamas, el Plan Infoca ha confirmado la extinción definitiva del incendio forestal que mantenía en vilo a la provincia de Huelva. Las labores de remate concluyeron oficialmente la noche de este domingo, cerrando un episodio crítico que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia en Andalucía.
Balance de daños y zonas afectadas en el entorno onubense
El fuego, que se originó en el paraje conocido como Los Turbios, dentro del término municipal de Villanueva de los Castillejos, no tardó en propagarse debido a las condiciones meteorológicas. La magnitud del siniestro obligó a desplegar un operativo perimetral que abarcó también los municipios de Gibraleón y San Bartolomé de la Torre.
Las estimaciones oficiales indican que el área recorrida por las llamas alcanza las 5.000 hectáreas. No obstante, los técnicos subrayan un matiz importante: no toda la superficie dentro del perímetro ha sido calcinada, gracias a la efectividad de las maniobras de contención que permitieron salvar islas de vegetación intactas dentro de la zona de emergencia.
Estrategias de contención: Innovación frente al viento
La gestión de este incendio ha destacado por la implementación de tácticas de ingeniería forestal avanzadas. La principal amenaza no era solo la extensión del fuego, sino la volatilidad del viento, que amenazaba con cambiar la dirección de la cabeza del incendio hacia poblaciones como Alosno. Para mitigar este riesgo, el mando operativo diseñó hasta tres planes de contingencia alternativos.
- Uso de maquinaria pesada: Los bulldozer fueron determinantes para la creación de cortafuegos de urgencia en terrenos de difícil acceso.
- Barreras químicas: Se emplearon aviones de carga en tierra para aplicar retardantes químicos, una técnica innovadora que frenó el avance en puntos críticos.
- Apoyo aéreo masivo: Hasta 28 medios aéreos trabajaron de forma coordinada para refrescar las zonas de mayor intensidad calórica.
Un despliegue técnico sin precedentes
La complejidad del escenario en Huelva obligó a las autoridades a tratar el siniestro como un evento de alta peligrosidad. La coordinación entre los equipos de extinción de incendios y las unidades de emergencia permitió que, a pesar de la extensión kilométrica del fuego, no se lamentaran daños personales de gravedad. Los expertos señalan que la clave del éxito residió en la anticipación a los cambios en la dirección de las rachas de viento, lo que evitó que la cola del incendio se convirtiera en un nuevo frente incontrolable.
Con la situación ya bajo control y el fuego totalmente extinguido, se inicia ahora la fase de investigación y recuperación. El objetivo prioritario será evaluar el impacto ecológico real sobre el suelo y comenzar la planificación de las tareas de regeneración en una de las zonas forestales más importantes de la comarca.
