Iberdrola: un juzgado investigará su demanda contra REE

Justicia mercantil vs. regulación técnica: El veredicto sobre la competencia judicial

El escenario legal tras el apagón masivo del 28 de abril de 2025 ha dado un giro significativo. El Juzgado de lo Mercantil número 15 ha dictaminado que el conflicto entre Iberdrola y el operador del sistema, Red Eléctrica de España (REE), debe resolverse en la vía civil y no en la administrativa. Esta decisión supone un revés para los intereses de Redeia (matriz de REE), que buscaba trasladar el caso a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La resolución judicial aclara que, aunque el origen de la disputa sea un fallo en el suministro eléctrico, la esencia de la demanda radica en la reputación corporativa y el posible uso de información para dañar la imagen de un competidor. Al calificar el procedimiento como estrictamente mercantil, el tribunal abre la puerta a analizar si las declaraciones públicas que señalaron a Iberdrola como culpable del apagón constituyeron un acto de competencia desleal.

El origen del conflicto: Un apagón que derivó en guerra mediática

La controversia se remonta a la primavera de 2025, cuando un fallo crítico en la red dejó a miles de usuarios sin servicio. En aquel momento, la comunicación oficial de Redeia apuntó directamente a las infraestructuras de Iberdrola como el foco del problema. Esta señalización pública es la que ha motivado la ofensiva legal de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán, alegando que se vulneraron las normas de buena fe contractual y competencia.

Iberdrola sostiene que la atribución de culpas antes de concluir las investigaciones oficiales no solo fue prematura, sino que buscaba proteger la imagen del operador del sistema a costa del prestigio de la compañía privada. En este sentido, el análisis judicial se centrará en los siguientes puntos clave:

  • La veracidad y proporcionalidad de los comunicados emitidos por REE tras el incidente.
  • El impacto real en la valoración de mercado y la confianza de los consumidores de Iberdrola.
  • Si existió una intención deliberada de desviar la responsabilidad técnica hacia un tercero.

Implicaciones para el mercado energético español

Este caso sienta un precedente de vital importancia para la seguridad jurídica en el sector eléctrico. Al establecer que los tribunales mercantiles pueden juzgar la conducta del operador del sistema, se refuerza el control sobre las entidades que gestionan servicios básicos. Hasta ahora, muchos de estos conflictos se diluían en largos procesos contencioso-administrativos que evitaban entrar en el fondo de la ética comercial.

La decisión del juzgado subraya que ninguna entidad, ni siquiera aquellas con funciones reguladoras o de supervisión técnica, está exenta de cumplir las normativas contra la competencia desleal. El proceso que ahora comienza evaluará no solo los datos técnicos del apagón, sino también la estrategia de comunicación de Red Eléctrica, marcando una nueva frontera en la responsabilidad de los operadores frente a las empresas generadoras y distribuidoras.

En conclusión, la batalla legal entre Iberdrola y REE trasciende lo meramente técnico para convertirse en un examen sobre los límites de la información pública en mercados regulados. El resultado final determinará si la justicia mercantil es el nuevo árbitro eficaz para resolver las fricciones de reputación entre los gigantes de la energía en España.