El incendio de Tuéjar arrasa 690 hectáreas en Valencia

La lucha contra el fuego en el interior de la provincia de Valencia ha entrado en una fase crítica. Tras una noche de intensos trabajos, el balance provisional del incendio de Tuéjar arroja cifras preocupantes: una superficie forestal devastada que ya alcanza las 690 hectáreas. La magnitud del siniestro no solo se mide en terreno calcinado, sino en la complejidad de un frente que se extiende a lo largo de un perímetro de 17 kilómetros, lo que dificulta enormemente las tareas de control y estabilización.

Refuerzo masivo del operativo aéreo y terrestre

Con la llegada de las primeras horas de la mañana, el mando de operaciones ha ordenado una ofensiva total desde el aire para aprovechar las condiciones meteorológicas antes de que las temperaturas vuelvan a subir. El plan de ataque contempla la incorporación gradual de once medios aéreos, una flota fundamental para atacar los puntos de difícil acceso en la orografía de la Serranía.

Este contingente aéreo se distribuye de la siguiente manera para garantizar la máxima eficiencia en las descargas:

  • Nueve aeronaves pertenecientes a la Generalitat Valenciana, especializadas en el relieve local.
  • Dos aviones de refuerzo enviados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).

Coordinación entre múltiples cuerpos de seguridad

La respuesta ante el desastre ambiental en Tuéjar destaca por la movilización sin precedentes de recursos humanos. La estrategia sobre el terreno no solo depende del agua, sino de la creación de cortafuegos y la vigilancia directa en las zonas calientes. Para ello, se ha desplegado una red de equipos que incluye unidades de las tres provincias de la Comunidad Valenciana.

El núcleo de la intervención cuenta con el apoyo estratégico de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha aportado una sección completa equipada con cinco autobombas de alta capacidad. Junto a ellos, el Consorcio de Valencia ha movilizado cinco brigadas forestales y tres dotaciones, reforzadas por efectivos municipales de Valencia y Castellón, así como dotaciones de los consorcios provinciales de Alicante y Castellón.

Evaluación estratégica y próximos pasos

El control de un incendio de estas características requiere de una gestión técnica precisa. Por este motivo, el Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) mantiene reuniones constantes para reevaluar la situación del avance de las llamas. La prioridad absoluta sigue siendo el sellado del perímetro de 17 kilómetros para evitar que posibles cambios en la dirección del viento reaviven focos que ya se consideraban controlados.

Además de los bomberos forestales, las brigadas de incendios del Miteco juegan un papel determinante en el remate de las zonas quemadas, evitando el rebrote del fuego en el subsuelo. La evolución de las próximas horas será determinante para ver si la presión de los medios aéreos y terrestres logra finalmente doblegar un incendio que ha puesto en jaque el patrimonio natural de la región.