Un asesor admite facturas falsas de Acciona para Koldo

El engranaje de las facturas ficticias en la trama Koldo

La arquitectura del fraude en torno a la figura de Koldo García ha sumado un testimonio clave en el Parlamento de Navarra. Miguel Moreno Purroy, quien ejercía como asesor fiscal relacionado con el bar Franky de Pamplona, ha admitido abiertamente la emisión de documentos mercantiles que no correspondían a ningún servicio prestado. Esta confesión refuerza la tesis de la Unidad Central Operativa (UCO) sobre el desvío de fondos procedentes de grandes constructoras.

Durante su comparecencia, Moreno Purroy ha calificado su actuación como un «error» derivado de una voluntad personal de ayudar a García en un momento de supuesta precariedad económica. Sin embargo, los datos revelan una operativa estructurada que se extendió entre los años 2016 y 2018, periodo en el que se generaron al menos cinco facturas falsas cuyo destino final era el bolsillo del exasesor ministerial.

Anatomía del circuito: ¿Cómo se movía el dinero de Acciona?

El esquema de blanqueo o canalización de fondos, según el relato del propio asesor, seguía un patrón estrictamente definido para evitar las alertas de los sistemas de cumplimiento normativo. El proceso, denominado por el compareciente como un «circuito pactado», involucraba a tres actores principales y una entidad jurídica intermedia:

  • Emisión de la factura: El asesor fiscal confeccionaba un documento por servicios inexistentes a nombre de la empresa Acciona.
  • Recepción del pago: La constructora abonaba el importe en la cuenta bancaria del establecimiento hostelero pamplonés.
  • Retirada de efectivo: Una vez disponible el saldo, el dinero se extraía en metálico para ser entregado directamente a Koldo García o a su círculo cercano.

Este sistema permitió el flujo de aproximadamente 8.000 euros, una cifra que, aunque reducida en comparación con otros contratos bajo investigación, demuestra la capilaridad de la red en el tejido empresarial local y su capacidad para utilizar negocios de hostelería como pantallas de pago.

Conexiones directas y pagos a través de la UTE Recajo

Uno de los puntos más críticos de la declaración ha sido la implicación directa de cuadros directivos de la constructora. Moreno Purroy señaló que la información necesaria para facturar a Acciona procedía de Fernando Merino, quien en aquel momento ocupaba un cargo de responsabilidad en la delegación de la compañía en Navarra. Según el asesor, fue el propio Koldo quien facilitó los datos de contacto para formalizar este fraude documental.

Además, el testimonio arrojó luz sobre un movimiento de 2.700 euros vinculado a la UTE Recajo. En este caso, la irregularidad fue doble: el dinero no pasó por las cuentas del bar Franky, sino que fue ingresado en una cuenta personal del propio Moreno Purroy antes de ser entregado en efectivo a Patricia Uriz, pareja de Koldo García. Este detalle evidencia un nivel de confianza y discreción que supera la mera gestión profesional administrativa.

Entre la admisión del error y la negación de la trama

A pesar de la contundencia de los hechos admitidos, la estrategia de defensa del asesor fiscal se centra en desvincularse de una organización criminal compleja. Moreno Purroy ha insistido ante los parlamentarios forales en que su participación fue puntual y motivada por la relación personal, negando ser una pieza activa en una red de corrupción sistémica. Esta postura busca minimizar las consecuencias jurídicas de una confesión que, no obstante, ratifica punto por punto las investigaciones de la Guardia Civil.

La comparecencia también dejó sombras sin despejar. Ante las preguntas sobre la sociedad Xamena, de la que Moreno es administrador único, el compareciente optó por el silencio, alegando que dicha entidad no guardaba relación con el objeto de la investigación sobre licitaciones de obra pública. La sesión concluye dejando claro que los pagos en b y las facturas de complacencia fueron una herramienta recurrente para financiar el nivel de vida de los protagonistas del caso, utilizando a pequeños asesores y negocios locales como piezas necesarias del tablero.