El foco judicial se desplaza: Koldo García ante Ismael Moreno
La presión judicial sobre la denominada «trama Koldo» no cesa tras el cierre de la causa en el Tribunal Supremo. Este jueves, el escenario cambia radicalmente para Koldo García, quien abandona temporalmente su celda de prisión preventiva en Soto del Real para comparecer ante el magistrado Ismael Moreno en la Audiencia Nacional. Esta nueva citación marca un hito en la ramificación del caso, centrando la atención exclusivamente en las adjudicaciones de mascarillas y test de antígenos tramitadas en los archipiélagos durante los meses más críticos de la crisis sanitaria.
La fragmentación de la causa: Baleares y Canarias bajo lupa
A diferencia del proceso previo que involucraba directamente al exministro José Luis Ábalos por contratos vinculados al Ministerio de Transportes, esta pieza separada busca desentrañar la red de influencias en los gobiernos autonómicos. La justicia ha decidido diseccionar las investigaciones para evitar colapsos procesales, centrando esta fase en los contratos firmados por la administración de Baleares y, posteriormente, la de Canarias. A pesar de los intentos de la defensa por unificar los procedimientos —argumentando que se está juzgando el mismo hecho en distintos foros—, la Audiencia Nacional ha mantenido su competencia firme.
El contraste entre los mensajes de la UCO y las versiones oficiales
Uno de los puntos de mayor fricción en esta jornada judicial es la aparente contradicción entre las pruebas tecnológicas y los testimonios políticos. Mientras que Francina Armengol, expresidenta balear, ha sostenido ante el Supremo que nunca intervino en la selección de proveedores ni ejerció presiones para favorecer a empresas específicas, los informes de la UCO (Unidad Central Operativa) dibujan un panorama de extrema cercanía. Los mensajes interceptados revelan una comunicación fluida y un tono de confianza entre García y la actual presidenta del Congreso, lo que pone en entredicho la supuesta delegación absoluta de funciones en cargos técnicos.
- La gestión de las compras se habría canalizado a través de Manuel Palomino, entonces director del Servicio de Salud de Baleares.
- Se investiga si la familiaridad de Koldo García facilitó la entrada de las empresas de Víctor de Aldama en los aeropuertos insulares para realizar pruebas de detección de Covid.
- El derecho a no declarar se presenta como la principal herramienta de defensa frente a la nueva batería de pruebas aportadas por la policía judicial.
Implicaciones de una estrategia de defensa fallida
El intento de Koldo García por archivar esta causa en la Audiencia Nacional ha resultado infructuoso. Su defensa alegó que el juicio ya visto para sentencia en el Supremo absorbía los hechos ocurridos en las islas, pero el juez Ismael Moreno ha desestimado tal pretensión. Esta decisión obliga al exasesor a enfrentarse a un nuevo interrogatorio técnico donde los detalles sobre la contratación pública y las comisiones presuntamente irregulares serán el eje central. Con la próxima declaración de Víctor de Aldama programada para finales de mayo, el cerco judicial sobre la gestión de la pandemia en las comunidades autónomas sigue estrechándose.
Hacia un nuevo escenario procesal
En conclusión, el traslado de Koldo García desde la cárcel para rendir cuentas sobre la «vía balear» representa un giro estratégico en la instrucción. Lo que comenzó como un expediente ministerial ha mutado en una investigación poliédrica que amenaza con salpicar a la cúpula técnica de los servicios de salud regionales. La resolución de este interrogatorio será clave para determinar si existió una trama organizada para lucrarse con la emergencia sanitaria o si, por el contrario, los procedimientos administrativos cumplieron con el rigor exigido por la ley en un momento de excepcionalidad.
