Tras un hermetismo que se ha prolongado durante 139 días, Leire Díez ha vuelto a la esfera pública para confrontar las graves acusaciones que pesan sobre ella. En una intervención televisiva en el programa ‘Código 10’, la exmilitante socialista ha estructurado una defensa basada en el descrédito de las investigaciones actuales, calificando de «sainete» y relato de ficción la supuesta trama para desestabilizar a la juez Beatriz Biedma, encargada de la instrucción contra David Sánchez.
El contraataque de Leire Díez: Desmontando el relato de la UCO
La estrategia de Díez no se ha limitado a la mera negación, sino que ha lanzado un ataque directo contra la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Según su testimonio, los informes que la vinculan con planes para atentar contra la integridad de la magistrada Biedma carecen de fundamento veraz. «Es un guion de película», llegó a afirmar, cuestionando la profesionalidad de los investigadores al sostener que el documento policial contiene múltiples imprecisiones que podrían ser refutadas por otros informes de 2024.
Para la protagonista, la magnitud que ha tomado el caso responde más a una construcción narrativa que a hechos probados. En este sentido, ha intentado desligarse de cualquier operación ilícita, asegurando que el eco mediático y judicial de las últimas semanas ha «desbordado toda capacidad imaginativa», situándola en el centro de una controversia que ella considera artificial.
Agendas y anotaciones: ¿Pruebas incriminatorias o simples apuntes?
Uno de los puntos críticos de la investigación reside en las agendas personales incautadas a Díez, donde figuran menciones directas a la juez de Badajoz y a la causa de David Sánchez. La exmilitante ha ofrecido una explicación alternativa a la interpretación de los investigadores:
- Naturaleza de los cuadernos: Sostiene que sus anotaciones reflejan comentarios de terceros o rumores escuchados en reuniones, no planes de ejecución personal.
- Interacción con Sáenz de Tejada: Niega que sus contactos con el exjuez tuvieran como fin presionar a la magistrada, limitándolos a una búsqueda de información técnica.
- Ausencia de jerarquía: Rechaza la idea de que ella tuviera capacidad para dar instrucciones legales o procesales a otros actores implicados.
Díez ha insistido en que interpretar cada línea escrita en un cuaderno como una verdad absoluta o una orden directa es un error metodológico que distorsiona la realidad de sus actividades en Extremadura.
Distanciamiento de los clanes y la figura de Cintia Rocho
Otro de los ejes de su defensa ha sido la desvinculación total de las redes de narcotráfico. Específicamente, ha negado conocer a Cintia Rocho, figura clave en las pesquisas que relacionan al entorno de Sáenz de Tejada con el crimen organizado. «No sé ni quién es», subrayó, intentando romper cualquier puente que la justicia intente trazar entre su figura y los clanes de la zona.
Respecto al entorno empresarial y social, ha minimizado su participación en grupos de comunicación como el de WhatsApp «Vacaciones y viajes», asegurando que la mayor parte del contenido era ajeno a tramas judiciales y se centraba en cuestiones deportivas relacionadas con el CD Badajoz y la gestión del empresario Joaquín Parra.
La postura frente al presunto acoso a la magistrada
Sobre las denuncias de hostigamiento y seguimientos que habrían sufrido la juez Biedma y su familia, Leire Díez ha mantenido una posición de condena condicional. Aunque calificó cualquier tipo de acoso como «despreciable», especialmente cuando afecta a menores, utilizó un tono cauteloso al no dar por sentados los hechos denunciados.
Su argumento se basa en que, ante situaciones de tal gravedad, la respuesta lógica debería ser la denuncia inmediata ante las autoridades competentes, insinuando que el manejo mediático del asunto ha podido inflar la percepción de los incidentes. Con esta reaparición, Díez busca no solo limpiar su imagen, sino sembrar dudas razonables sobre la arquitectura de la acusación que se está construyendo en su contra en el marco de uno de los casos más mediáticos que afectan al entorno de la Presidencia del Gobierno.
