El auge del negocio de pagos en el ecosistema Santander
Dentro de la ambiciosa hoja de ruta del Banco Santander para consolidarse como una plataforma financiera global, el segmento de pagos ha pasado de ser una herramienta de apoyo a convertirse en un motor crítico de rentabilidad. En este contexto, la entidad ha decidido dar un nuevo impulso a su filial Getnet Emoney EDE con el nombramiento de Christian Díez Girona como nuevo presidente. Este movimiento no es solo un relevo administrativo, sino una señal clara de la relevancia que el procesamiento de cobros tiene para el grupo presidido por Ana Botín.
La unidad de Payments, que integra activos estratégicos como Getnet y Ebury, ha demostrado una capacidad de crecimiento exponencial en el último ejercicio. Durante el primer semestre de este año, el volumen de operaciones gestionadas alcanzó la cifra de 129.000 millones de euros, lo que representa un incremento del 10%. Lo más llamativo, sin embargo, es el salto en los beneficios: un aumento del 400% para situarse en los 78 millones de euros, impulsado por una mayor actividad comercial y la optimización de las comisiones en el entorno del comercio electrónico y físico.
Christian Díez y el relevo en la cúpula de Getnet
La llegada de Christian Díez a la presidencia de Getnet Emoney EDE supone el relevo de José Luis Calderón, quien había asumido dichas funciones recientemente. Este cambio se enmarca en una serie de rotaciones internas que buscan alinear el talento directivo con los desafíos tecnológicos del banco. Díez, que ya contaba con una trayectoria sólida en el área de plataformas tecnológicas de pago, asume ahora el mando de la entidad encargada de gestionar los Terminales Punto de Venta (TPV) y las pasarelas digitales en el mercado español.
La reestructuración ha afectado a otras piezas clave del organigrama. Por ejemplo, la supervisión de la división de pagos recae bajo la mirada de Juan Guitard, vicepresidente de Payments, mientras que otras áreas críticas de infraestructura digital, como Gravity Cloud, también han visto ajustes en su liderazgo recientemente. Para la entidad cántabra, estas modificaciones son parte de un proceso natural de transformación organizativa que busca agilidad en la toma de decisiones.
Innovación tecnológica y expansión: La mirada en 2026
Getnet no solo se limita a la gestión tradicional de cobros. Bajo el paraguas del Santander, la marca está operando como un laboratorio de innovación financiera. La estrategia actual se divide en tres pilares fundamentales para ganar cuota de mercado frente a competidores nativos digitales:
- Inteligencia Artificial: Implementación de proyectos en México que permiten el procesamiento de pagos ejecutados por agentes de IA, en colaboración con socios como Mastercard.
- Simplificación Transfronteriza: Nuevas soluciones en Brasil que facilitan a las empresas internacionales operar en el país sin necesidad de una compleja estructura local.
- Consolidación en Iberia: Mantener el liderazgo en el procesamiento de pagos tanto en España como en Portugal, donde el Santander ya goza de una posición dominante.
Hacia un modelo de banca global y simplificada
El nombramiento en Getnet es un reflejo de una transformación mucho más profunda. El Santander está abandonando el modelo de bancos independientes por país para transitar hacia una estructura de banca global. Esta visión implica que un cliente en Madrid, Ciudad de México o Varsovia acceda a una infraestructura técnica similar, reduciendo la complejidad del catálogo de productos y centralizando la tecnología operativa.
Este proceso ha conllevado cambios significativos en la alta dirección, incluyendo la reciente salida de Daniel Barriuso de la unidad minorista y el ascenso de perfiles como Matías Sánchez y Borja Oyarzábal. En definitiva, el ascenso de Christian Díez es una pieza más en un puzle que busca convertir al Santander en una empresa tecnológica de servicios financieros, donde el negocio de los pagos digitales sea el tejido conectivo de todas sus operaciones internacionales.
