El lateral madridista frente a la justicia por un incidente doméstico
La estabilidad profesional de Ferland Mendy se ha visto empañada por un conflicto legal que trasciende los terrenos de juego. Un magistrado de Alcobendas ha decretado la apertura de juicio oral contra el futbolista francés tras un grave suceso ocurrido en las inmediaciones de su residencia. El proceso busca depurar responsabilidades penales y civiles derivadas de un ataque protagonizado por uno de sus canes, un incidente que ha dejado secuelas físicas y emocionales en los afectados.
El caso ha cobrado relevancia no solo por la figura pública del implicado, sino por la gravedad de los hechos descritos en el auto judicial. El juez ha impuesto al deportista una fianza de 7.410 euros para asegurar las posibles responsabilidades civiles, mientras se espera que el Juzgado de lo Penal de Madrid fije la fecha definitiva para la vista. En este escenario, Mendy deberá comparecer asistido por un intérprete para responder por un presunto delito de lesiones.
Crónica de un ataque inesperado en una zona residencial
Los hechos que han llevado al jugador del Real Madrid al banquillo se remontan a enero de 2023. Según el relato de los hechos, un ejemplar de kangal turco, propiedad de Mendy, logró abandonar el recinto privado del futbolista. La falta de diligencia en la custodia del animal, específicamente al no asegurar correctamente el cierre de una puerta tras el paso de un vehículo, permitió que el perro de gran envergadura vagara sin supervisión por la vía pública.
Durante este tiempo fuera de control, el can arremetió contra otros animales y personas que transitaban por la urbanización. El ataque fue especialmente violento: uno de los perros agredidos sufrió heridas de tal magnitud en el lomo que los especialistas veterinarios recomendaron su sacrificio inmediato. La situación escaló cuando un joven de 17 años intentó intervenir para auxiliar a una de las dueñas afectadas, convirtiéndose él mismo en víctima de la agresividad del animal.
Consecuencias físicas y peticiones de condena
El balance del incidente es desolador para las víctimas. El menor de edad sufrió una mordedura profunda en su pierna izquierda que requirió intervención quirúrgica y puntos de sutura, dejando cicatrices permanentes tras un proceso de curación de un mes. Por su parte, otra de las mascotas involucradas tuvo que pasar por quirófano tras sufrir desgarros en el cuello y el pecho, además de la pérdida de piezas dentales.
Ante estos hechos, las posturas de la acusación muestran disparidad en cuanto a la severidad de la pena:
- La Fiscalía: Solicita una multa económica de 1.200 euros y una indemnización global de 5.700 euros para cubrir gastos médicos y veterinarios.
- La Acusación Particular: Eleva la petición a seis meses de prisión y una multa superior a los 22.000 euros, argumentando la existencia de daños morales y secuelas físicas prolongadas.
Irregularidades administrativas: un agravante en el caso
Lo que inicialmente parecía un descuido fortuito ha revelado una serie de omisiones administrativas por parte del propietario. La investigación ha confirmado que los animales presentes en la finca de Mendy incumplían la normativa vigente para la tenencia de mascotas. Entre las irregularidades más destacadas se encuentra la ausencia de microchip identificativo y la falta de un seguro de responsabilidad civil obligatorio, esencial para cubrir contingencias con perros de este tamaño.
Además, se ha constatado que el animal agresor no contaba con la vacunación contra la rabia al día, lo que incrementó la preocupación sanitaria durante los primeros momentos tras el ataque. Este conjunto de negligencias refuerza la tesis del Ministerio Público sobre la infracción del deber de cuidado que se le exige a cualquier propietario de animales potencialmente peligrosos o de gran porte.
Próximos pasos en el proceso judicial
El juicio contará con la presencia de numerosos testigos, incluidos los agentes de la Policía Local de Alcobendas que intervinieron en el lugar y los familiares de las víctimas. La declaración de Ferland Mendy será clave para determinar si existió una imprudencia grave o leve. Mientras tanto, el entorno del jugador guarda silencio, a la espera de una resolución que determine el coste real de una tarde de negligencia que terminó de forma trágica para varios vecinos de su comunidad.
