La consolidación de los neobancos en el mercado ibérico ha entrado en una fase decisiva de madurez. En este contexto, Revolut ha decidido dar un giro a su estructura directiva en España, situando a Thomas Hambrett al frente de su operativa local. Este movimiento no es casual: el nuevo responsable, que hasta ahora desempeñaba funciones como director jurídico global del grupo, toma las riendas en un momento en el que la entidad busca trascender su naturaleza puramente digital para batallar de tú a tú con la banca tradicional en el terreno físico.
Un perfil legal para un entorno de alta regulación
El nombramiento de Hambrett, que está terminando de recorrer los últimos trámites de validación con los organismos reguladores, supone un mensaje de solidez. Al sustituir a Nandan Thakur, la entidad apuesta por un profesional que conoce los entresijos legales internacionales de la firma desde 2017. Su experiencia previa en firmas de prestigio como Herbert Smith Freehills le otorga una visión técnica fundamental para la siguiente etapa de la filial española: el despliegue de una cartera de productos financieros más compleja y diversificada.
La misión de Hambrett no se limita a la supervisión; su objetivo principal es pilotar el crecimiento de una base de usuarios que ya supera los 6,5 millones en España. Para lograrlo, la estrategia se diversificará hacia segmentos que antes eran exclusivos de las entidades de red, buscando una mayor vinculación del cliente a través de productos de ahorro y financiación personalizada.
La conquista del espacio físico: cajeros y oficinas
Uno de los pilares más disruptivos de la nueva hoja de ruta bajo el mando de Hambrett es la humanización y tangibilidad de la marca. Revolut ha dejado de ser una aplicación en el móvil para convertirse en una presencia visible en las calles españolas. Los planes estratégicos para el cierre del presente ejercicio incluyen:
- Expansión de la red de cajeros: El objetivo es alcanzar las 200 unidades antes de que finalice el año, habiendo desplegado ya más de un centenar en puntos estratégicos.
- Presencia institucional: La apertura de una sede física o tienda emblemática en Barcelona, que servirá como punto de referencia para los usuarios y reforzará la confianza del consumidor más tradicional.
- Facilidad de acceso al efectivo: Una respuesta directa a la retirada de terminales por parte de los grandes bancos, permitiendo que el flujo de metálico entre sus clientes siga creciendo con fuerza.
Radiografía financiera: depósitos y crédito en ascenso
El dinamismo de Revolut en España se refleja con nitidez en sus balances financieros. La entidad ha pasado de ser una herramienta para viajes a convertirse en el gestor principal del ahorro de miles de familias. Al cierre del primer trimestre de 2026, el volumen de capital gestionado escaló hasta los 4.644 millones de euros, mostrando una aceleración constante en la captación de depósitos que ha superado los ritmos de crecimiento de años anteriores.
Más allá del ahorro, el negocio de la financiación a particulares ha comenzado a dar sus frutos. Con una cartera de préstamos que ya roza los 315 millones de euros, la entidad demuestra que su algoritmo de riesgos y su oferta competitiva están calando en el mercado. Esta diversificación ha disparado los ingresos por comisiones, que han experimentado un repunte del 60% en comparación con el ejercicio previo, consolidando la rentabilidad del modelo de negocio en suelo español.
Un mercado en plena metamorfosis
La llegada de Hambrett se produce en un ecosistema financiero español que está siendo rediseñado por las entidades 100% digitales. Firmas como Trade Republic o N26 han logrado, junto a Revolut, movilizar una cifra superior a los 100.000 millones de euros de ahorradores locales. Este fenómeno ha obligado a los actores históricos a reaccionar.
El caso de ING es paradigmático, ya que el pionero de la banca online en España está virando hacia modelos de suscripción y servicios premium para intentar retener su cuota de mercado ante el empuje de estas nuevas plataformas. La competencia ya no solo se basa en la gratuidad, sino en la capacidad de ofrecer una experiencia de usuario superior y herramientas de inversión integradas en una sola interfaz.
En definitiva, la nueva etapa de Revolut en España bajo el liderazgo de Thomas Hambrett marca el fin de la era de los neobancos como alternativas secundarias. Hoy, la entidad se posiciona como un competidor sistémico, capaz de combinar la agilidad del software con la solidez de una infraestructura física en expansión.









