La comparecencia de Alberto Núñez Feijóo ante la justicia por la gestión de la catástrofe climática en Valencia ha arrojado luz sobre la cadena de mando y las comunicaciones internas durante las horas más críticas del temporal. Desde su despacho en el Congreso de los Diputados, y mediante videoconferencia, el líder de la oposición ha ofrecido una versión que subraya su iniciativa personal frente a lo que describe como un aislamiento informativo por parte del Ejecutivo nacional.
Cronología de una tarde crítica: Los mensajes de las 19:59
Según el testimonio aportado por Feijóo ante la juez que instruye la causa, su primera reacción ante la gravedad de las informaciones que llegaban por las agencias de noticias fue contactar directamente con los presidentes autonómicos en riesgo. A las 19:59 horas, el dirigente inició una ronda de contactos vía WhatsApp con Carlos Mazón, quien no respondió hasta diez minutos después, concretamente a las 20:09.
Paralelamente, Feijóo mantuvo comunicaciones similares con otros líderes regionales para evaluar la magnitud de la amenaza. Esta declaración pone de relieve que la gestión de la información no fluyó a través de canales institucionales establecidos entre el Gobierno central y la oposición, sino mediante la observación directa de teletipos por parte del gabinete de prensa del Partido Popular. Los puntos clave de esta cronología incluyen:
- 19:59: Primer contacto de Feijóo con la Generalitat Valenciana.
- 20:01: Comunicación con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
- 20:09: Respuesta de Carlos Mazón al mensaje inicial.
- 20:30: Conversación con Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía.
El vacío institucional y el desconocimiento del CECOPI
Uno de los puntos más relevantes de la declaración judicial ha sido la admisión de una desconexión total respecto a las estructuras técnicas de emergencia. Feijóo ha sido tajante al afirmar que no recibió información alguna por parte del Gobierno de España sobre la evolución de la DANA ni sobre las incidencias en las comunidades autónomas afectadas, ni ese día ni en jornadas posteriores.
Incluso en lo que respecta a la administración valenciana, el líder del PP admitió que desconocía por completo la existencia o la composición del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI). Según su relato, su interlocución se limitó exclusivamente a los presidentes autonómicos, sin establecer contacto con otros cargos como la consejera Pradas o responsables de las tres administraciones públicas implicadas en la gestión de la tragedia.
La incógnita sobre la ubicación de Mazón: Un dato irrelevante para Feijóo
Ante la insistencia de la magistrada sobre si conocía la localización física del presidente valenciano durante el pico de la crisis —ya fuera en el Palau de la Generalitat o en el centro de mando—, Feijóo ha mantenido una postura de distanciamiento funcional. Según el testimonio, en ningún momento solicitó detalles sobre el paradero exacto de Mazón ni este se lo comunicó espontáneamente.
El dirigente gallego fue contundente al señalar que su interés se limitaba exclusivamente a la respuesta operativa y no al control presencial de su compañero de filas. Para el líder del Partido Popular, los datos contenidos en los mensajes de WhatsApp son el único registro existente de aquella tarde, subrayando que la ubicación física del mandatario no era una prioridad en sus consultas, enfocadas únicamente en la gravedad de la situación meteorológica.
Este testimonio judicial no solo aclara los tiempos de respuesta de la cúpula del PP, sino que evidencia la profunda fractura en la comunicación política e institucional que marcó una de las catástrofes naturales más dolorosas de la historia reciente, dejando en el aire interrogantes sobre la coordinación real entre los diferentes niveles del Estado.









