La historia de España custodia capítulos de una crudeza extrema que, lejos de ser ignorados, demandan una mirada honesta y reparadora. En este contexto, la Secretaria General del PSOE Aragón, Pilar Alegría, ha subrayado la urgencia de blindar la memoria democrática como un ejercicio de salud social, enfatizando que el conocimiento del pasado es la única salvaguarda real frente a la repetición de episodios de autoritarismo y represión.
El legado de María Domínguez: Vanguardia y sacrificio
El epicentro de esta reivindicación se sitúa en la figura de María Domínguez Remón, un referente cuya trayectoria fue truncada por la violencia en 1936. Como docente, periodista y escritora, Domínguez no solo destacó por su labor intelectual, sino por convertirse en la primera alcaldesa democrática de la historia de España al frente del consistorio de Gallur. Su asesinato, que cumplirá 90 años el próximo mes de septiembre, simboliza el precio que pagaron quienes defendieron la igualdad y la justicia social en una época de transformación.
Durante el homenaje celebrado en el cementerio de Fuendejalón, donde descansan sus restos, se destacó que su visión de la educación como herramienta de libertad sigue siendo un pilar fundamental para las democracias modernas. Alegría recordó que figuras como Domínguez entendieron que el progreso colectivo es imposible sin un acceso universal al conocimiento y a la cultura.
Fuendejalón: Memoria contra la represión de género
Las jornadas tituladas ‘Memoria rapada: mujer y represión en Fuendejalón’ han puesto el foco en una vertiente específica de la violencia ejercida durante la Guerra Civil y la dictadura: el castigo sistemático contra las mujeres. Este tipo de represión, que incluía el rapado de cabello y otras humillaciones públicas, buscaba despojar a las ciudadanas de su dignidad y silenciar cualquier atisbo de activismo o pensamiento propio.
- Ruta de la Memoria: Un recorrido simbólico desde la antigua cárcel local hasta el camposanto.
- Justicia y Verdad: Pilares para la reparación moral de las víctimas y sus familias.
- Visibilidad histórica: El reconocimiento de las mujeres de Fuendejalón que sufrieron el estigma de la represión.
La controversia política: El retroceso legislativo en Aragón
Uno de los puntos más críticos analizados por Pilar Alegría fue el actual panorama normativo en la comunidad autónoma. La dirigente socialista lamentó profundamente que la Ley de Memoria Democrática de Aragón fuera la primera disposición derogada por el ejecutivo de Jorge Azcón. Esta decisión política, según Alegría, supone un obstáculo para garantizar los derechos de verdad, justicia y reparación que demandan las víctimas y la sociedad civil.
Para la líder de los socialistas aragoneses, la memoria no debe entenderse como una herramienta partidista ni como un elemento de confrontación ideológica. Por el contrario, la definió como un deber democrático transversal que pertenece al conjunto de la ciudadanía. La meta es clara: evitar que el país vuelva a transitar por sendas de oscuridad y silencio que anulen la pluralidad y los derechos fundamentales.
Un compromiso con las generaciones venideras
El acto contó con la presencia de diversas autoridades, entre ellas el alcalde de Fuendejalón, Javier Tolosa, y representantes parlamentarias como Manuela Berges y Marta Gracia. Todos coincidieron en que la memoria es, en última instancia, un contrato con el futuro. Recordar sin «blanqueamientos» no es un ejercicio de rencor, sino de responsabilidad institucional para asegurar que las nuevas generaciones comprendan el valor de la libertad y el coste que supuso conquistarla.
En conclusión, la jornada en Fuendejalón reafirmó la necesidad de mantener vivos los espacios de recuerdo. La reparación de las víctimas y el reconocimiento de su lucha son pasos indispensables para consolidar una sociedad que, conociendo su historia, sea capaz de proteger su convivencia democrática frente a cualquier amenaza de regresión.
