El PNV respalda el nuevo decreto de vivienda del Gobierno

Consenso frente a frentes ideológicos: La postura jeltzale sobre la vivienda

En un escenario político marcado por la polarización, el PNV ha decidido apostar por el pragmatismo en las negociaciones del nuevo decreto ley de vivienda. La formación nacionalista, a través de su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, ha subrayado la importancia de alcanzar acuerdos de mínimos que respondan a la realidad social, evitando caer en posiciones inamovibles que suelen bloquear el avance legislativo. Para los jeltzales, el éxito de esta norma depende de su capacidad para ser aprobada de forma definitiva en el plazo de un mes, evitando generar falsas expectativas en la ciudadanía.

La formación vasca admite estar «bastante de acuerdo» con el borrador que el Ejecutivo central ha puesto sobre la mesa, tras un intenso intercambio de documentos y contactos telefónicos. No obstante, el respaldo final está condicionado a que el texto definitivo se aleje de vetos ideológicos y se centre en soluciones técnicas que ofrezcan certidumbre a todos los actores involucrados en el mercado inmobiliario.

Equilibrio entre la contención de grandes fondos y el respaldo al pequeño propietario

Uno de los pilares que el PNV defiende con mayor firmeza es la necesidad de establecer límites estrictos a la operativa de los fondos buitre. Aunque el impacto de estos grupos financieros es menor en el País Vasco en comparación con ciudades como Madrid o Barcelona, la formación reconoce la gravedad de la situación en esos núcleos urbanos. Sin embargo, esta regulación no debe ser indiscriminada.

La estrategia del PNV se centra en proteger un modelo de propiedad muy específico. Estos son los puntos clave de su propuesta:

  • Protección del pequeño tenedor: En Euskadi, el 93% de la vivienda pertenece a pequeños propietarios. El PNV exige seguridad jurídica para que estos dueños no retiren sus inmuebles del mercado de alquiler por miedo a la desprotección legal.
  • Regulación de los alquileres de temporada: Se busca cerrar el vacío legal que ha permitido que muchas viviendas turísticas se camuflen bajo esta modalidad, detrayendo oferta del alquiler residencial permanente.
  • Seguridad en el urbanismo: El grupo jeltzale propone modificar la Ley de Suelo para dotar de mayor estabilidad a los planes urbanísticos municipales, facilitando así la promoción de vivienda protegida.

Estabilidad institucional y Presupuestos Generales

El apoyo al decreto de vivienda se enmarca en un contexto de negociación más amplio que incluye los Presupuestos Generales del Estado (PGE). A pesar de las dificultades aritméticas de la legislatura, el PNV ha manifestado su voluntad de trabajar para que el Gobierno logre sacar adelante las cuentas públicas de este año. Según Vaquero, unos presupuestos aprobados son sinónimo de estabilidad y legitimidad para un Ejecutivo que aún tiene pendiente su proyecto más relevante.

Para la formación nacionalista, la aprobación de las cuentas no es solo una cuestión de aritmética parlamentaria, sino una herramienta esencial para implementar medidas que impulsen la economía y fortalezcan el tejido industrial vasco. En este sentido, el partido se muestra dispuesto a ceder en algunas de sus pretensiones originales siempre que el resultado final sea un acuerdo equilibrado que beneficie al conjunto de la sociedad.

Hacia una legislación efectiva y sin frustraciones

La conclusión de la formación es clara: legislar solo para el «relato político» es un error que termina alimentando el enfado ciudadano. El PNV hace un llamamiento al resto de fuerzas políticas para que abandonen las posturas maximalistas. La prioridad debe ser, según los jeltzales, adaptar las leyes a las necesidades reales de la gente, garantizando que el derecho a la vivienda conviva con un marco normativo sólido que fomente la oferta de alquiler en lugar de contraerla.