La carrera profesional de Raúl Asencio, actual zaguero del Real Madrid, se ha visto empañada por un reciente episodio judicial en las Islas Canarias. El futbolista canario ha sido protagonista de una sentencia condenatoria tras ser interceptado en un control rutinario de tráfico mientras circulaba con una tasa de alcohol muy superior a los límites legales establecidos por la normativa de seguridad vial en España.
Un control preventivo con consecuencias penales
Los hechos ocurrieron a mediados del pasado mes de agosto en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, una de las zonas más turísticas del sur de Gran Canaria. Durante la madrugada de un fin de semana, agentes de tráfico detuvieron el vehículo de Asencio en un despliegue preventivo. Aunque el jugador no se vio involucrado en accidentes ni mostró una conducción errática en el momento del alto, el resultado del test de alcoholemia cambió drásticamente su situación jurídica.
El dispositivo de medición arrojó una cifra de 0,90 mg/l de alcohol en aire espirado. Para poner esta cifra en contexto, el límite máximo permitido para conductores ordinarios es de 0,25 mg/l. Al superar la barrera de los 0,60 mg/l, la infracción deja de ser una falta administrativa para convertirse automáticamente en un delito contra la seguridad vial, tipificado en el Código Penal español.
Las claves de la sentencia y la cuantía económica
Tras reconocer los hechos ante el juzgado en un procedimiento de juicio rápido, el Tribunal de Instancia dictó una resolución que impacta tanto en su movilidad como en su patrimonio. La justicia ha sido estricta al aplicar las sanciones correspondientes a este tipo de conductas negligentes al volante.
- Sanción financiera: Se le ha impuesto una multa que supera los 14.000 euros, calculada en base a una cuota diaria de 120 euros durante un periodo de cuatro meses.
- Privación del derecho a conducir: El futbolista canterano tendrá prohibido ponerse al volante de cualquier vehículo a motor durante los próximos ocho meses.
- Reconocimiento de los hechos: La celeridad del proceso se debió a la conformidad del propio deportista ante las autoridades judiciales pocos días después del incidente.
El impacto en la imagen del futbolista profesional
Este incidente pone de manifiesto la lupa bajo la que se encuentran los deportistas de élite, especialmente aquellos vinculados a instituciones de prestigio como el Real Madrid. La responsabilidad social que conlleva ser un referente para la juventud choca frontalmente con este tipo de imprudencias en la vía pública. A sus 23 años, Asencio debe afrontar ahora no solo el pago de la multa, sino también el proceso de recuperación de su permiso de conducir una vez finalice el periodo de suspensión.
La seguridad vial se mantiene como una prioridad para las autoridades, que recuerdan que el consumo de alcohol es incompatible con la conducción, independientemente de la pericia del conductor o de si se han producido daños materiales o personales. En este caso, la tasa de alcoholemia fue el factor determinante que transformó una noche de verano en un antecedente penal para el joven central.
