Un cierre de ciclo inesperado: El Real Madrid se despide vacío
La temporada del Real Madrid de baloncesto ha concluido de la forma más abrupta posible. Apenas dos semanas después de la amarga derrota en la final de la Euroliga, el conjunto de Chus Mateo ha certificado su primer año en blanco en mucho tiempo al caer eliminado en los cuartos de final de la Liga ACB. El verdugo, un excelso La Laguna Tenerife, supo leer las debilidades de un equipo que llegó al tramo decisivo con el tanque de gasolina vacío y la moral seriamente afectada.
El escenario del desastre fue el Movistar Arena, donde el equipo canario se impuso con autoridad por un contundente 95-107 en el tercer y definitivo encuentro de la serie. Lo que parecía un cruce asequible para el líder de la fase regular terminó convirtiéndose en una pesadilla táctica y física que deja al club sin trofeos de máxima relevancia este curso.
La Laguna Tenerife: Una exhibición de puntería y veteranía
El planteamiento de Txus Vidorreta fue impecable desde el salto inicial. A pesar de la presión ambiental, el conjunto aurinegro no se dejó amedrentar por la jerarquía blanca. La batuta de Marcelinho Huertas, incombustible a sus 41 años, fue el motor de un equipo que castigó sistemáticamente la defensa perimetral del Madrid. Junto a él, figuras como Patty Mills y Aaron Doornekamp demostraron que la octava plaza conseguida en la liga regular no hacía justicia a su nivel competitivo.
El encuentro tuvo picos de tensión elevados, especialmente cuando Vidorreta fue sancionado con una falta técnica tras protestar una acción sobre Kevin Yebo. Sin embargo, lejos de descentrarse, Tenerife utilizó esa energía para consolidar su juego. El Real Madrid, aunque contó con ráfagas de brillantez de Facundo Campazzo y el acierto anotador de Mario Hezonja, nunca dio la sensación de tener el control absoluto del ritmo del partido.
El colapso defensivo en el último cuarto
La resistencia madrileña se desmoronó en los minutos finales, cuando la fatiga acumulada de una campaña extenuante pasó factura. La Laguna Tenerife encontró un flujo de anotación imparable, encadenando triples decisivos por mediación de Yebo y Mills. En menos de cinco minutos, la ventaja visitante se disparó hasta los diez puntos, una distancia que resultó insalvable para un Real Madrid falto de ideas en ataque estático.
- Desgaste físico: El equipo blanco acusó la falta de rotación efectiva en los momentos de máxima presión.
- Efectividad exterior: El acierto en el triple de los canarios desarticuló cualquier intento de remontada.
- Gestión emocional: La sombra de la Euroliga perdida pareció pesar más que el deseo de revancha.
Sombras de 2008 y un futuro incierto
La eliminación prematura en esta ronda de los playoffs no es algo habitual en la historia reciente del club. Hay que remontarse al año 2008 para encontrar un precedente similar, curiosamente también con una eliminación en cuartos de final que marcó un cambio de rumbo en la sección. La presencia en el palco de Florentino Pérez y potenciales candidatos a la presidencia como Enrique Riquelme subraya la importancia institucional de este fracaso deportivo.
El balance final para el Real Madrid es preocupante. Tras dominar gran parte de la temporada con un juego vistoso y contundente, el equipo se ha quedado sin los grandes títulos (ACB y Euroliga), lo que obligará a la dirección deportiva a realizar un análisis profundo sobre la continuidad de ciertas piezas y la necesidad de renovar una plantilla que, por momentos, ha parecido envejecida ante la intensidad de rivales como La Laguna Tenerife. El verano se presenta largo y lleno de interrogantes en los despachos de Valdebebas.
