El sistema judicial español ha dado un paso determinante para intentar despejar las incógnitas que rodean el fallecimiento de Isak Andic, el visionario detrás del imperio textil Mango. La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell ha decretado una reconstrucción técnica del incidente ocurrido en la montaña de Montserrat en diciembre de 2024. Esta medida busca contrastar si la versión del accidente fortuito coincide con las evidencias físicas encontradas en el lugar del suceso.
El escenario de la tragedia: Ciencia forense en Montserrat
La diligencia judicial no se limitará a una inspección ocular básica. La magistrada ha solicitado la intervención coordinada de la policía científica de los Mossos d’Esquadra, junto a los médicos forenses que realizaron la autopsia y los peritos que analizaron los restos biológicos. El objetivo es analizar de forma milimétrica la trayectoria de la caída, evaluando si elementos como el reloj del empresario, su chaqueta y los restos hemáticos hallados son compatibles con un tropiezo accidental.
La defensa de Jonathan Andic, primogénito del fundador y actualmente investigado por presunto homicidio, sostiene una tesis biomecánica. Según sus informes periciales basados en modelos 3D, el fallecimiento se produjo por un «efecto tobogán» derivado de un fallo en las rodillas de su padre, quien padecía artrosis. No obstante, la jueza ha solicitado el historial médico completo de la víctima para verificar si su estado de salud realmente justificaba un desequilibrio de tal magnitud.
Indicios de conflicto: Entre la terapia y la herencia
Más allá de las pruebas físicas, la investigación se adentra en el complejo entorno emocional y patrimonial de los Andic. Un punto crítico es el testimonio de la psicoterapeuta familiar, Julia L., cuyos mensajes con el fallecido y su hijo han levantado sospechas. La jueza pone el foco en una supuesta obsesión económica por parte del heredero, alimentada por comunicaciones donde se mencionaba la posibilidad de que Isak Andic decidiera desheredar a su hijo mayor.
En el expediente judicial figuran frases inquietantes que la defensa califica de «metafóricas», propias del lenguaje analítico en terapia, pero que la acusación interpreta de forma más literal. La relación paternofilial, marcada por fuertes discusiones, está siendo examinada bajo la lupa de la influencia psicológica que la terapeuta pudo haber ejercido sobre los hechos ocurridos aquel 14 de diciembre.
Ronda de testimonios en el seno de Mango
La magistrada ha citado a una amplia red de personas cercanas al círculo íntimo y profesional del fundador de Mango. Entre los convocados para testificar se encuentran:
- Sarah y Judith Andic: Hijas del empresario, quienes han ofrecido visiones divergentes sobre la armonía familiar.
- Toni Ruiz: El actual consejero delegado de la compañía, pieza clave para entender el contexto corporativo del momento.
- La pareja de Isak Andic: Cuya declaración podría aportar luz sobre el estado anímico del empresario antes de la excursión.
- Agentes de montaña: Los primeros efectivos que acudieron al rescate y aseguraron la zona del impacto.
Búsqueda de testigos presenciales y tecnología
Aunque la jueza ha rechazado inicialmente la incautación de los dispositivos electrónicos de Jonathan Andic por considerarla una medida desproporcionada en este momento, sí ha ordenado localizar a dos excursionistas anónimos. Estos testigos habrían interactuado con el hijo del empresario instantes después de la tragedia. La identificación de estos individuos es una reclamación de la propia defensa, que busca validar la reacción de shock de su cliente tras el suceso.
Este caso, que combina la crónica negra con los entresijos de una de las mayores fortunas de Europa, se encuentra en un punto de inflexión. La reconstrucción de los hechos y el análisis del entorno farmacológico de Isak Andic serán los pilares que determinen si la caída en la montaña fue un fatal infortunio de la edad o si existen indicios de criminalidad que transformen este accidente en un escándalo judicial sin precedentes.
