Sáenz de Tejada niega haber acosado a la jueza Biedma

En una reciente comparecencia ante la Audiencia Nacional, el exmagistrado Luis José Sáenz de Tejada ha rechazado categóricamente las acusaciones de hostigamiento y acoso dirigidas contra la jueza Beatriz Biedma. Durante su declaración ante el juez Santiago Pedraz en el marco del denominado caso cloacas, el investigado ha centrado su defensa en desmontar la narrativa de la acusación mediante pruebas de geolocalización y una reinterpretación de sus propias comunicaciones privadas.

La semántica judicial frente a la amenaza: El término «eliminar»

Uno de los puntos de mayor fricción en el interrogatorio ha sido el uso de la palabra «eliminar» en referencia a la magistrada Biedma. Sáenz de Tejada ha aclarado que este término carecía de cualquier connotación violenta o física, circunscribiéndose exclusivamente al ámbito del derecho procesal. Según su testimonio, su intención era «eliminarla» de los procedimientos judiciales mediante recursos de recusación, una estrategia legal que ya había intentado en el pasado debido a los conflictos jurisdiccionales que ambos mantienen desde 2015.

El exjuez insiste en que su pugna con Biedma es estrictamente profesional y judicial, negando que existiera un plan orquestado para amedrentarla fuera de los tribunales. Esta aclaración busca desactivar la tesis de la acusación que vincula su lenguaje con tácticas de intimidación propias de organizaciones criminales.

Pruebas de ubicación: La coartada de los 400 kilómetros

Para desmentir el presunto seguimiento en vehículo denunciado por la jueza Biedma, Sáenz de Tejada ha presentado evidencias que lo situarían lejos del lugar de los hechos. El investigado afirma que, en la fecha señalada, se encontraba en una localidad de Guadalajara junto a sus familiares, a una distancia aproximada de 400 kilómetros de la magistrada.

  • Presentación de metadatos de grabaciones de vídeo realizadas para su canal de YouTube.
  • Testimonio de familiares directos (hermana, cuñado y sobrina) que confirmarían su estancia en otra provincia.
  • Negativa absoluta de haber tenido contacto físico o visual con la jueza en el trayecto desde la Audiencia Nacional en Badajoz.

Contraofensiva legal: Acusaciones de investigaciones paralelas

La estrategia de Sáenz de Tejada no se ha limitado a la defensa pasiva, sino que ha pasado a la ofensiva denunciando supuestas irregularidades cometidas por Beatriz Biedma. En un escrito remitido al juzgado, sostiene que la magistrada habría iniciado pesquisas privadas de forma irregular, contactando con individuos con antecedentes penales al margen de los cauces policiales ordinarios.

Además, el exjuez ha señalado una presunta revelación de secretos procesales. Según su versión, Biedma habría autorizado la filtración de datos sensibles y conversaciones personales a periodistas, mencionando específicamente intervenciones en programas de televisión de tirada nacional. Esta maniobra, según la defensa, habría tenido como objetivo construir un juicio mediático paralelo antes de que las pruebas fueran validadas judicialmente.

Desvinculación con perfiles de redes sociales y tramas externas

En relación con la supuesta red de desprestigio en plataformas digitales, Sáenz de Tejada ha negado ser el administrador de las cuentas de Facebook que vertían críticas contra la judicatura extremeña. Ha desmarcado su actividad del perfil «Existe independencia judicial en Badajoz», argumentando que la propia magistrada conocía de la existencia de este portal años antes de que se creara su canal oficial de comunicación.

Finalmente, respecto a los supuestos vínculos con clanes del narcotráfico o figuras como Cintia Rocho, el investigado ha sido tajante al afirmar que nunca mantuvo contacto con ellos ni dio instrucciones para hostigar a la jueza. La defensa intenta así aislar la figura de Sáenz de Tejada de cualquier estructura criminal, reduciendo el caso a una enconada batalla legal entre dos actores del sistema judicial con una larga trayectoria de enfrentamientos previos.

El desenlace de esta fase instructora dependerá ahora de la verificación técnica de los dispositivos electrónicos entregados y de la valoración que el juez Santiago Pedraz haga sobre la veracidad de la coartada geográfica presentada por el exmagistrado.