La esfera política y judicial se entrelazan nuevamente tras la decisión del Tribunal Supremo de avanzar en la investigación contra Félix Alonso Cantorné, actual diputado por la formación Sumar. El magistrado Vicente Magro ha formalizado la petición de un suplicatorio ante el Congreso de los Diputados, un mecanismo indispensable para retirar la inmunidad parlamentaria al investigado y permitir que el proceso judicial siga su curso por presuntos delitos cometidos en el ámbito de la administración local.
El origen del conflicto: Gestión bajo la lupa en Altafulla
Los hechos que motivan esta petición no se vinculan a su actividad parlamentaria actual, sino a su etapa como alcalde de Altafulla, en la provincia de Tarragona. La justicia pone el foco en la gestión de la contratación pública durante su mandato, donde se han detectado posibles irregularidades que encajarían en el tipo penal de prevaricación administrativa.
Según el auto emitido por la Sala de lo Penal, existen indicios sólidos de que Alonso pudo participar activamente en una estructura de adjudicaciones que evitaba los cauces legales ordinarios. La investigación sugiere que se hizo un uso sistemático de la figura del contrato menor para sortear los principios de publicidad, transparencia y concurrencia competitiva que exige la legislación estatal.
Análisis técnico de las presuntas irregularidades
El núcleo de la acusación reside en cómo se fragmentaron o seleccionaron ciertos servicios públicos. El magistrado instructor destaca que se recurrió a la contratación directa para cubrir necesidades que, por su naturaleza, eran recurrentes y no puntuales. Esta práctica habría permitido eludir los controles más estrictos de la Ley de Contratos del Sector Público.
- Ausencia de procedimiento: Se señala la falta de expedientes administrativos completos en varias adjudicaciones.
- Uso indebido de prórrogas: Se habrían extendido contratos de forma irregular bajo la apariencia de urgencia.
- Vinculación política: El auto menciona la posible intención de favorecer a empresas o profesionales con afinidad ideológica.
- Evasión de la transparencia: Al evitar la licitación abierta, se habría impedido que otros candidatos compitieran en igualdad de condiciones.
La estrategia de defensa: Urgencia administrativa frente a sospecha penal
Desde el entorno legal de Félix Alonso, la postura ha sido de rechazo frontal a las acusaciones. Durante sus comparecencias voluntarias, el diputado ha defendido la legalidad de las contrataciones realizadas, argumentando que las decisiones respondieron a una situación de excepcionalidad operativa en el municipio de Altafulla.
La defensa sostiene que el incremento demográfico de la localidad, que llegó a triplicar su población en periodos específicos, generó una presión asistencial que la plantilla municipal, limitada por las tasas de reposición estatales, no podía absorber. Bajo este prisma, la contratación de asesores externos y despachos especializados en urbanismo y derecho administrativo no sería una voluntad de prevaricar, sino una necesidad técnica imperativa para garantizar el funcionamiento del ayuntamiento.
Próximos pasos: El papel del Congreso de los Diputados
Con el envío del suplicatorio, la pelota está ahora en el tejado de la Cámara Baja. El proceso requiere que el Tribunal Supremo reciba la autorización expresa del legislativo para proceder contra uno de sus miembros. Este trámite no juzga la culpabilidad o inocencia del diputado, sino que analiza si existe una intencionalidad política tras la persecución judicial, algo que suele descartarse cuando los hechos investigados son previos a la obtención del acta de diputado.
Si el Congreso aprueba el suplicatorio, el magistrado Vicente Magro podrá citar a Alonso ya en calidad de procesado, permitiendo que la instrucción avance hacia la fase de juicio oral. El caso subraya la creciente vigilancia sobre los contratos menores en la administración local, una figura jurídica que, aunque legal, está siendo sometida a un escrutinio cada vez más riguroso por parte de la Fiscalía y los tribunales de justicia.
Finalmente, esta causa que comenzó en los juzgados de El Vendrell y ha escalado hasta el Alto Tribunal, pone de manifiesto la importancia de la integridad en los procesos de licitación, independientemente del tamaño de la corporación municipal o de la relevancia política del gestor implicado.
