El Partido Popular ha iniciado su particular rearme emocional y estratégico en la provincia de Ourense con la vista puesta en los próximos ciclos electorales. Durante un encuentro multitudinario en O Carballiño, los principales líderes de la formación han trazado una línea divisoria entre lo que consideran una gestión basada en el «sentido común» y la actual situación política nacional, marcada por la inestabilidad. El mensaje central fue claro: fortaleza interna y movilización constante para recuperar espacios de poder territorial.
Objetivo 2027: La reconquista de las mayorías absolutas
El horizonte de las elecciones municipales de 2027 se presenta como la gran prueba de fuego para la estructura ourensana. Luis Menor, presidente provincial del partido, ha marcado como prioridad absoluta recuperar el liderazgo en la ciudad de Ourense y consolidar las mayorías en los más de 50 ayuntamientos donde el PP ya es la fuerza predominante. El objetivo no es solo ganar, sino gobernar con solvencia para «restaurar la normalidad institucional».
- Impulso a nuevas candidaturas femeninas para liderar alcaldías clave en la provincia.
- Renovación profunda de las juntas locales para conectar mejor con las demandas ciudadanas.
- Búsqueda de una estabilidad política que contraste con la fragmentación actual en diversos municipios.
Tellado denuncia el abandono estatal de las infraestructuras gallegas
El secretario general del PP, Miguel Tellado, aprovechó su intervención para denunciar lo que considera un castigo sistemático del Ejecutivo central hacia Ourense. Según Tellado, la falta de compromiso del Gobierno se evidencia en la paralización de proyectos vitales y la degradación de servicios públicos esenciales. El dirigente popular subrayó que la gestión de Alberto Núñez Feijóo en Madrid supondría un giro radical para los intereses de Galicia.
Entre los agravios mencionados, destacan la reducción de las frecuencias del AVE entre Madrid y Ourense y el estancamiento de la autovía A-66. Tellado contrapuso esta situación con la vitalidad del PP, afirmando que mientras otros partidos se encuentran sumidos en procesos judiciales o conflictos internos con sus socios, la formación popular se mantiene «por encima de la conflictividad» y centrada exclusivamente en el servicio público.
Alfonso Rueda y la política de los detalles frente al sectarismo
Por su parte, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, puso en valor el modelo de gestión gallego como un antídoto frente a lo que calificó de política «bochornosa» a nivel estatal. Para Rueda, el éxito electoral reside en la humildad y la cercanía, enfocándose en los pequeños problemas que afectan al día a día de los ciudadanos. El líder autonómico insistió en que el PP es un partido que «llama a las cosas por su nombre» y que no malgasta energías en debates ideológicos estériles.
La jornada en O Carballiño, que congregó a más de 1.200 simpatizantes, sirvió como una demostración de músculo orgánico. Los líderes populares recalcaron que la unidad mostrada en esta romería popular es la mejor carta de presentación frente a una oposición que, a su juicio, carece de un proyecto sólido para la provincia y la comunidad autónoma. La consigna final fue la de trabajar con rigor para ofrecer «esperanza» frente a un panorama político nacional que ven agotado.
Un proyecto de gestión frente a los juzgados
La crítica hacia el entorno del presidente del Gobierno también estuvo presente, vinculando la situación judicial del socialismo con una parálisis en la gestión del país. El PP de Ourense busca presentarse como la alternativa previsible y fiable, capaz de pactar y dialogar para mejorar la calidad de vida de sus vecinos, alejándose del ruido mediático y los escándalos que, según los populares, definen la legislatura actual en España.
