Torres cifra en 12.000 los retornos de Ceuta a Marruecos

Un balance migratorio marcado por el cumplimiento anticipado de plazos

La gestión de la crisis migratoria en la frontera sur ha alcanzado un hito significativo esta semana. El Gobierno de España ha dado por finalizada la fase crítica de desalojo en el litoral de Ceuta, una operación que se ha saldado con una cifra contundente: aproximadamente 12.000 ciudadanos han retornado a Marruecos desde que se intensificaran las medidas el pasado 10 de agosto. Este movimiento masivo refleja la efectividad de los mecanismos de coordinación actuales entre ambos países.

Ángel Víctor Torres, responsable de la cartera de Política Territorial y figura clave en el mando único para la gestión migratoria, ha subrayado la eficiencia del operativo. El Ejecutivo se había marcado el 15 de octubre como fecha límite para despejar los asentamientos provisionales en las costas ceutíes, logrando restaurar la normalidad cuatro días antes de lo previsto. Este adelanto en el cronograma permite a las autoridades revaluar sus recursos y destinarlos a nuevas áreas de intervención.

De la costa al interior: la nueva fase del despliegue de seguridad

A pesar de la clausura de los asentamientos en zonas como el litoral del Guano, la misión de las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad del Estado no ha concluido. El foco de atención se desplaza ahora desde la primera línea de mar hacia el corazón de la ciudad. El objetivo es identificar y gestionar la situación de los inmigrantes que todavía permanecen en núcleos urbanos y pernoctan en la vía pública.

La estrategia gubernamental para las próximas semanas se basará en los siguientes ejes de actuación:

  • Vigilancia en barrios periféricos: Intensificación del patrullaje en zonas donde se ha detectado la presencia de personas en situación irregular fuera de los albergues oficiales.
  • Informes de inteligencia policial: Las actuaciones se guiarán por los datos actualizados de las fuerzas de seguridad para localizar puntos de pernocta urbana.
  • Mantenimiento del orden público: Búsqueda de una convivencia estable en las calles de Ceuta tras la presión migratoria estival.
  • Coordinación transfronteriza: Continuidad en el diálogo con las autoridades marroquíes para facilitar los procesos de retorno pendientes.

Compromiso institucional y control de la vulnerabilidad urbana

El ministro Torres ha sido claro al desvincular el fin de los desalojos costeros con el cese de la vigilancia. La intención es que la normalidad sea absoluta en todos los estratos de la ciudad, no solo en sus playas. Esta nueva fase requiere un trabajo de campo más minucioso, donde la labor de la Policía y la Guardia Civil será fundamental para asistir y procesar a quienes aún se encuentran en los barrios y calles ceutíes.

En conclusión, el balance presentado por el Ministerio de Política Territorial dibuja un escenario de control creciente sobre el flujo migratorio de retorno. Con la cifra de 12.000 retornos como indicador de éxito logístico, la Administración Central busca ahora consolidar la seguridad ciudadana y garantizar que los espacios públicos de Ceuta dejen de albergar asentamientos precarios, trasladando la gestión a los cauces institucionales y legales previstos.