La UME despliega su equipo USAR en Venezuela por el seísmo

La capacidad de respuesta de España ante desastres internacionales se ha activado nuevamente con el despegue de un avión A330 del Ejército del Aire y del Espacio. El destino es Venezuela, país que requiere apoyo urgente tras sufrir un doble movimiento sísmico de gran intensidad. A bordo de la aeronave viajan 59 efectivos especializados pertenecientes al Segundo Batallón de Intervención de Emergencias, cuya base operativa se encuentra en Morón de la Frontera.

Un equipo de élite para el rescate en estructuras colapsadas

El núcleo de esta misión es el equipo USAR (Urban Search and Rescue) de la Unidad Militar de Emergencias. Este grupo no solo destaca por su rapidez de despliegue, pudiendo estar operativo en cualquier rincón del planeta en apenas unas horas, sino por su resistencia. Una vez establecidos en la zona cero, los militares españoles están capacitados para trabajar en turnos ininterrumpidos de 24 horas durante una semana completa, garantizando que no se pierda ni un segundo en la localización de supervivientes.

Para lograr el éxito en entornos tan hostiles como el de un terremoto, la UME combina el instinto animal con la tecnología más avanzada. En esta expedición se han integrado ocho unidades caninas adiestradas para el rastro de personas vivas, complementando su labor con herramientas de precisión como:

  • Geófonos y sensores UWB: Dispositivos sensibles al sonido y al movimiento para detectar latidos o golpes bajo los escombros.
  • Cámaras de rescate articuladas: Permiten visualizar espacios confinados donde el acceso humano es imposible.
  • Drones de reconocimiento: Para el análisis aéreo de las estructuras afectadas y la identificación de rutas seguras.
  • Maquinaria de corte y perforación: Herramientas pesadas para el movimiento de grandes cargas y la creación de túneles de acceso.

Soporte vital y logística de vanguardia

Más allá de la extracción física de víctimas, la misión contempla un componente sanitario crítico. Médicos, enfermeros y técnicos de emergencias forman parte del contingente, preparados para estabilizar a los heridos en el mismo lugar del hallazgo. Esta «medicina de catástrofes» es vital para prevenir el síndrome de aplastamiento y asegurar que las víctimas sobrevivan al traslado hospitalario.

La eficiencia de la UME reside también en su total autonomía. El equipo transporta todo lo necesario para ser autosuficiente durante siete días, incluyendo sistemas de comunicación satelital propios, campamentos de vida y suministros básicos. Esto evita añadir una carga adicional a las ya saturadas infraestructuras locales de Venezuela, permitiendo que la ayuda sea una solución y no un obstáculo logístico.

Garantía internacional bajo el sello de la ONU

La intervención en Venezuela no es un hecho aislado, sino parte de un historial de solidaridad que ha llevado a la UME a escenarios devastadores como los de Haití, Nepal, México o el reciente terremoto en Turquía. En el ámbito nacional, su experiencia en el seísmo de Lorca y el derrumbe en Tenerife avalan su pericia técnica.

Este nivel de excelencia está respaldado por la certificación de INSARAG, la red de coordinación de la ONU para el rescate urbano. Tras superar rigurosas evaluaciones en 2011, 2016 y 2023, el equipo USAR español mantiene su acreditación internacional vigente hasta 2028, consolidándose como uno de los activos de protección civil más preparados y fiables del mundo para enfrentar grandes catástrofes naturales.