Estrategia de retribución: Unicaja devolverá el 95% de sus ganancias a los inversores
En un movimiento que refuerza su compromiso con el mercado de capitales, Unicaja ha anunciado una política de retribución extraordinariamente agresiva tras cerrar el primer trimestre de 2025 con un beneficio neto de 161 millones de euros. Esta cifra supone un avance del 1,4% respecto al ejercicio anterior y marca el ritmo de una entidad que busca consolidar su rentabilidad mediante un payout total del 95%.
Esta remuneración se articulará a través de dos vías principales: un dividendo ordinario en efectivo que absorberá el 70% de los beneficios y un 25% adicional que se canalizará mediante recompras de acciones o entregas extraordinarias. Este enfoque analítico sugiere que la entidad prioriza la generación de valor directo para el accionista en un entorno de tipos de interés que empieza a estabilizarse, apoyándose en la solidez de sus ingresos recurrentes.
Saneamiento del balance: la morosidad desciende a niveles históricos
Uno de los pilares más destacados de este informe trimestral es la notable mejora en la calidad de los activos. La entidad malagueña ha logrado reducir su ratio de morosidad en seis décimas, situándola en un ajustado 2%. Esta evolución positiva responde a una gestión activa de los riesgos y a una caída drástica del 20,3% en el volumen de préstamos dudosos, que ahora se sitúan por debajo de los mil millones de euros.
En cuanto a la actividad comercial, el dinamismo se ha concentrado en la nueva producción de crédito, que creció casi un 10% hasta alcanzar los 2.845 millones de euros. De esta cantidad, la financiación hipotecaria para familias representó una tercera parte del total, demostrando la resiliencia del negocio minorista tradicional frente a las fluctuaciones del mercado inmobiliario.
Transformación del modelo de ingresos: seguros y gestión de patrimonios
El margen bruto de Unicaja escaló hasta los 520 millones de euros, pero lo verdaderamente relevante es el cambio en la composición de estas ganancias. El banco está ejecutando una transición hacia un modelo menos dependiente del margen de intereses y más enfocado en el negocio de fuera de balance y los servicios especializados.
- Los ingresos por comisiones netas aumentaron un 3,1%, impulsados por la gestión de patrimonios.
- El volumen gestionado en fondos de inversión se disparó un 17,2%, superando los 16.900 millones de euros.
- La actividad en el sector seguros se consolida como un motor estratégico para compensar la moderación de los márgenes financieros.
- La ratio de capital CET1 fully loaded se elevó al 15,8%, garantizando una solvencia de primer nivel en el panorama bancario nacional.
Eficiencia operativa y reestructuración de la red comercial
A pesar del incremento en los beneficios, Unicaja ha tenido que absorber un repunte en los gastos de explotación. Los costes de personal crecieron un 2,5% (145 millones), mientras que los gastos generales de administración subieron un 8,5%. No obstante, la entidad ha compensado estas presiones mediante una reducción de las dotaciones para provisiones, que cayeron un 9% gracias a la menor entrada de activos problemáticos.
El trimestre también ha estado marcado por una optimización de la estructura física. El banco cerró 20 oficinas en apenas tres meses, operando actualmente con una red de 925 sucursales. Paradójicamente, la plantilla total aumentó en 98 personas, lo que apunta a una estrategia de captación de talento especializado para fortalecer las áreas de banca privada y seguros, alejándose del modelo de oficina bancaria masiva. Con unos activos totales que rozan los 100.000 millones de euros, Unicaja encara el resto del año con un balance saneado y una hoja de ruta clara enfocada en la eficiencia y la retribución al inversor.
