Juan Vivas acusa a Sánchez de dejación en Ceuta

La situación de excepcionalidad que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta ha dejado de ser una crisis coyuntural para convertirse en un escenario de tensión institucional permanente. El presidente ceutí, Juan Vivas, ha endurecido su discurso contra la gestión del Ejecutivo central, señalando directamente a Pedro Sánchez por lo que considera una dejación de funciones flagrante en la custodia de los límites territoriales del Estado.

El colapso de los servicios y el agotamiento social

Lejos de recuperar la estabilidad, la ciudad autónoma se encuentra en un estado de vulnerabilidad que, según Vivas, se debe a la falta de previsión política. El mandatario ha revelado datos preocupantes sobre la presión asistencial: en apenas una semana, el sistema de acogida de menores se vio desbordado, pasando de albergar a 180 jóvenes a superar los 800. Este incremento masivo no fue un hecho imprevisto, sino una situación que Vivas intentó mitigar mediante una petición de socorro dirigida a los ministerios competentes.

A pesar de las solicitudes para el despliegue del Ejército y el refuerzo de los efectivos policiales, la respuesta del Gobierno central no estuvo a la altura de la emergencia. Esta falta de «horizonte temporal» para la resolución del conflicto está provocando una extenuación en la población local. Actualmente, se calcula que todavía restan unos 15.000 migrantes por retornar a Marruecos, lo que impide que la normalidad regrese a las calles ceutíes.

Responsabilidad política frente a operatividad de seguridad

Uno de los puntos más críticos del análisis de Vivas reside en la distinción entre la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las directrices políticas emanadas de la Moncloa. El presidente autonómico ha sido tajante al defender el trabajo de los agentes, subrayando que su actuación se vio limitada por decisiones de carácter político.

  • Las capacidades operativas no se emplearon a fondo por órdenes superiores.
  • Hubo una falta de respuesta ante el ataque a la integridad territorial.
  • Las medidas de respuesta no fueron proporcionales al daño causado a la soberanía nacional.

Para el líder del Ejecutivo ceutí, el presidente Pedro Sánchez ha incumplido su mandato constitucional de proteger la seguridad y los derechos de los ciudadanos de Ceuta, quienes ven sus libertades mermadas desde hace meses debido a la inestabilidad en la frontera.

La relación con Marruecos bajo el prisma de la lealtad

En cuanto al papel desempeñado por el país vecino, Juan Vivas rechaza las tesis que intentan exculpar a Rabat de lo ocurrido. Según su perspectiva, existe un empeño injustificado por parte del Gobierno español en disculpar a Marruecos, a pesar de que los hechos objetivos apuntan a su implicación directa en la crisis migratoria. Vivas califica la situación como una invasión incontestable que requería una firmeza diplomática que no se ha manifestado.

Finalmente, frente a quienes cuestionan su postura, el presidente de la ciudad autónoma defiende que su lealtad institucional está, por encima de todo, vinculada a la Constitución Española y al bienestar de sus ciudadanos. La falta de comunicación fluida con Sánchez —limitada a reuniones grupales o videoconferencias— refuerza la sensación de aislamiento de una Ceuta que reclama el cumplimiento de las obligaciones fundamentales del Estado en materia de seguridad fronteriza.