Hacia una política de retorno: La alternativa de Vox frente a la acogida
El debate sobre la gestión de la inmigración en Castilla-La Mancha ha tomado un nuevo rumbo tras la reciente ofensiva parlamentaria del Grupo Vox. La formación ha decidido elevar a las Cortes regionales una propuesta formal que busca transformar radicalmente el modelo actual de acogida de menores extranjeros no acompañados. En lugar de financiar infraestructuras de permanencia, la iniciativa liderada por David Moreno insta al Ejecutivo regional a establecer canales de colaboración directa con Marruecos y Argelia para facilitar la reagrupación familiar en sus países de origen.
Esta estrategia legislativa no solo cuestiona la logística de integración, sino que pone el foco en la necesidad de servicios de protección del menor que actúen en origen. Según el planteamiento de la formación, la verdadera protección del menor reside en su reintegración con su núcleo familiar, una medida que, según Moreno, debería ser la prioridad absoluta antes de comprometer recursos públicos en centros de estancia prolongada en ciudades como Albacete.
El impacto económico: Análisis del gasto por menor en Albacete
Uno de los puntos más controvertidos de la denuncia radica en la cuantía de la subvención otorgada por la Consejería de Bienestar Social. Vox ha puesto cifras sobre la mesa para ilustrar lo que consideran un agravio comparativo respecto a las familias de la región. El presupuesto destinado al nuevo centro de atención en Albacete asciende a 1.120.271,52 euros, una inversión proyectada para dar cobertura a 30 plazas.
- El coste medio por cada menor acogido se sitúa por encima de los 37.000 euros anuales.
- Esta cifra ha sido calificada por Moreno como una cuantía que difícilmente cualquier hogar medio español puede dedicar a la crianza de un hijo.
- La formación critica que este gasto se conozca de forma fragmentada a través de la publicación de convenios, denunciando una falta de transparencia por parte de la Junta de Castilla-La Mancha.
Prioridad nacional ante la crisis de sectores estratégicos
La crítica de Vox no se limita exclusivamente al ámbito migratorio, sino que establece un contraste directo con la situación de los jóvenes castellano-manchegos y el sector primario. David Moreno ha señalado que, mientras se destinan fondos millonarios a la atención de la inmigración irregular, otros pilares de la economía regional sufren recortes o falta de apoyo institucional.
Desde el partido se ha denunciado que la administración presidida por Emiliano García-Page ha limitado las ayudas destinadas al alquiler joven y ha puesto trabas a la incorporación de nuevas generaciones al campo. Esta situación, describen, genera un desequilibrio donde los recursos parecen ignorar las «dificultades reales» de los sectores productivos locales. La exigencia de una prioridad nacional en la asignación de ayudas sociales se convierte así en el eje central de su discurso, reclamando que los fondos públicos atiendan primero las necesidades de quienes ya forman parte del tejido social y económico de la región.
El conflicto por la transparencia en la gestión de ayudas
Finalmente, la formación ha lamentado la opacidad en el reparto de estos fondos. La dificultad para obtener respuestas detalladas sobre la factura de la inmigración en la región ha obligado al grupo parlamentario a realizar un seguimiento exhaustivo de los convenios publicados en el diario oficial. Para Vox, la apertura del centro en Albacete es solo un síntoma de una política que, a su juicio, fomenta un «efecto llamada» financiado con los impuestos de los ciudadanos, mientras se desatienden las carencias del bienestar social de la población local.
