El intento de Laureano Oubiña por convertir su pasado en el contrabando en un producto de ocio ha chocado frontalmente con la legalidad administrativa. La administración autonómica gallega ha intervenido para frenar la denominada «ruta del narcotráfico», una iniciativa que pretendía recorrer la Ría de Arousa este mes de agosto, alegando que los organizadores carecen de las competencias y permisos necesarios para realizar actividades turísticas regladas.
El vacío legal que detiene el proyecto de Oubiña
La decisión de la Xunta de Galicia no se basa únicamente en un reproche ético hacia la actividad, sino en un incumplimiento estricto de la Ley de Turismo de Galicia. Según ha informado la Consellería de Presidencia, la empresa vinculada al exnarcotraficante, que opera bajo las marcas Pejurito S.L.U. y Lanécora, no figura en el registro oficial de agencias de viajes autorizadas.
Diego Calvo, conselleiro de Presidencia, ha subrayado que la organización de excursiones combinadas o trayectos de un solo día con fines comerciales es una competencia exclusiva de entidades acreditadas. Al no ser una agencia de eventos ni de turismo, la firma de Oubiña se sitúa fuera del marco normativo, lo que invalida cualquier intento de comercializar billetes para esta travesía náutica.
Detalles de la travesía: ¿Qué ofrecía la ruta prohibida?
El proyecto planteado por Oubiña no era una simple charla, sino una experiencia inmersiva de 9 horas que buscaba capitalizar la curiosidad sobre la historia negra de las costas gallegas. El programa incluía diversos elementos diseñados para atraer a un público específico:
- Relato en primera persona: El propio Oubiña actuaría como guía, narrando su visión personal sobre los puntos estratégicos de la Ría de Arousa.
- Venta de productos: La excursión servía de plataforma para el merchandising de su marca, incluyendo ropa, vino y sus libros autobiográficos.
- Servicios gastronómicos: El paquete incluía paradas para degustar productos locales, intentando dar un barniz lúdico a la jornada.
- Estrategia de precios: Aunque el precio de salida se fijó en 190 euros, se estaban ofreciendo descuentos agresivos de hasta 99 euros para adultos y tarifas reducidas para menores.
Impacto social y límites del turismo narrativo
Este episodio abre un debate sobre los límites del turismo narrativo y la monetización de actividades delictivas pasadas. Mientras que Oubiña defendía la actividad como una forma de contar su «verdad», las autoridades han sido claras al impedir que se obtenga un rédito económico de una actividad que no cumple con las garantías de seguridad y profesionalización que se exige a cualquier otro operador turístico en la región.
En sus comunicaciones a través de redes sociales, el organizador había condicionado la salida del barco a la cobertura de unos gastos mínimos. Tras la intervención de la Xunta de Galicia y la prohibición expresa, el proyecto queda en suspenso, obligando presumiblemente a la devolución de los importes a quienes ya habían reservado su plaza para el próximo 29 de agosto.
Conclusión: La ley por encima del espectáculo
La resolución del conflicto pone de manifiesto que, más allá de la polémica mediática, el cumplimiento de la normativa sectorial es el principal escollo para este tipo de iniciativas. La Xunta reafirma así su postura de no permitir que la marca del narcotráfico se convierta en un reclamo turístico no reglado, protegiendo la imagen de la Ría de Arousa y asegurando que solo las empresas legalmente constituidas operen en el sector vacacional.
