Gallardo niega favor al contratar al hermano de Sánchez

La defensa de Miguel Ángel Gallardo ante la Audiencia Provincial de Badajoz ha pivotado sobre un eje fundamental: la distancia política y personal que mantenía con Pedro Sánchez en el momento en que se gestó la contratación de su hermano, David Sánchez. Durante su comparecencia como investigado, el expresidente de la Diputación de Badajoz ha desmantelado la tesis de un posible trato de favor, situando el contexto en los convulsos años de la crisis interna del PSOE, donde sus lealtades estaban lejos de la actual dirección nacional.

Ruptura política y ausencia de vínculos personales

Gallardo ha sido tajante al recordar que, a finales de 2016, no existía una relación fluida con el actual presidente del Gobierno. En aquel entonces, tras la salida de Sánchez de la secretaría general del partido, Gallardo se alineó estrictamente con la postura de Guillermo Fernández Vara, apoyando la candidatura de Susana Díaz en las primarias. Según su testimonio, esta falta de sintonía política hacía imposible cualquier tipo de solicitud de «prebendas» o favores personales.

Uno de los puntos más destacados de su declaración fue la afirmación de que, en el periodo en que se diseñaba la plaza de coordinador, ni siquiera tenía constancia de que Pedro Sánchez tuviera hermanos. «No se me podía pedir apoyo para alguien de quien desconocía su existencia», ha señalado para subrayar la inexistencia de una trama familiar o política detrás de la adjudicación del puesto en la Diputación.

La réplica a la UCO: Entre la gestión y la «ficción»

El expresidente provincial no ha escatimado críticas hacia los informes presentados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Gallardo ha calificado la investigación de «novela de ficción», comparándola con la narrativa de los Premios Felipe Trigo. Su argumento principal es que los investigadores muestran un desconocimiento profundo del funcionamiento de la administración local al cuestionar la jerarquía y las funciones del puesto creado.

Para justificar la necesidad del cargo, el investigado detalló el proceso administrativo:

  • La creación del puesto respondió a una demanda del área de Cultura para coordinar las actividades de los conservatorios.
  • El objetivo era descentralizar las actividades académicas y llevarlas a toda la provincia, e incluso a Portugal.
  • La decisión se tomó en reuniones presupuestarias técnicas, como la de Valdivia en 2016, basadas en necesidades organizativas reales.

Transparencia en la selección y autonomía organizativa

Respecto a la adjudicación final a David Sánchez, Gallardo ha insistido en que su única instrucción cuando supo que el hermano del presidente concurría fue: «Que gane el mejor». Ha negado con rotundidad haber diseñado un «traje a medida», argumentando que, de haber tenido esa intención, su capacidad de autoorganización le habría permitido crear múltiples plazas similares sin restricciones presupuestarias.

En cuanto al cambio de denominación del puesto en 2022 hacia la Oficina de Artes Escénicas, Gallardo defendió la figura de la alta dirección. Según su criterio, este modelo de contratación es más beneficioso para las arcas públicas que el funcionariado de carrera, ya que permite el cese del directivo y la amortización de la plaza sin generar costes adicionales de indemnización para la institución.

Finalmente, el testimonio de Gallardo concluye que la contratación fue un proceso administrativo estándar, amparado por la autonomía de la Diputación de Badajoz y ajeno a cualquier tipo de presión externa. Con esta declaración, el exdirigente socialista intenta desvincular la gestión pública de las sospechas de nepotismo que han marcado este proceso judicial.