Propuestas para frenar la exclusión en Castilla y León

El desafío de la exclusión social en Castilla y León ante el 15 de marzo

La realidad sociopolítica de Castilla y León se enfrenta a una encrucijada determinante ante la proximidad de los comicios autonómicos. Lejos de las promesas genéricas, la Plataforma Social de Castilla y León ha puesto sobre la mesa un análisis crítico que revela una fractura profunda: actualmente, uno de cada cuatro ciudadanos de la comunidad se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema o en riesgo directo de exclusión. Esta estadística no solo representa un fracaso en los objetivos de la Agenda 2030, sino que evidencia un alejamiento progresivo de las metas de reducción de pobreza fijadas hace casi una década.

Representantes del colectivo, entre ellos María Auxiliadora Rodríguez, Jorge Félix Alonso y Alfonso Vaquerizo, han estructurado un decálogo de propuestas que busca transformar el modelo de protección actual. La intención es que estas medidas dejen de ser reivindicaciones externas para integrarse de forma estructural en los programas electorales de las formaciones que aspiran a gobernar la región.

Hacia un nuevo modelo de cuidados y permanencia en el hogar

Uno de los pilares fundamentales de esta propuesta radica en la autonomía personal y el derecho a envejecer o ser cuidado en el propio entorno. La Plataforma denuncia una paradoja preocupante: mientras los discursos oficiales promueven el bienestar en casa, la realidad muestra que existen menos plazas en centros de día que hace diez años. Para revertir esta tendencia, proponen un cambio de rumbo en las políticas de ayuda a domicilio y el sistema de dependencia.

  • Ampliación inmediata de la red de centros de día para garantizar cobertura real en todas las provincias.
  • Incremento sustancial de las horas de servicio de ayuda domiciliaria profesional.
  • Apoyo financiero directo a los cuidadores familiares, eliminando las actuales trabas administrativas e incompatibilidades.
  • Dignificación salarial y profesional de los trabajadores de servicios sociales, actualmente afectados por la externalización y la precariedad.

La crisis de vivienda como motor de la pobreza crónica

La falta de acceso a un techo digno se ha consolidado como el principal factor de cronificación de la exclusión. La Plataforma señala que la excesiva dependencia de los mecanismos del mercado ha disparado los precios del alquiler y la compra, dejando desprotegidos a los sectores más frágiles. Especialmente preocupante es la situación de las familias monoparentales encabezadas por mujeres, donde la pobreza tiende a transmitirse de generación en generación debido a la falta de red institucional.

La solución propuesta pasa por una intervención decidida en el sector inmobiliario mediante la creación de un parque público de alquiler de gestión autonómica y la declaración de zonas tensionadas para frenar la especulación. Sin una vivienda estable, cualquier otra medida de inserción social carece de base sólida para prosperar.

Fiscalidad y cooperación: Las herramientas del cambio

Para que estas políticas no queden en papel mojado, es imperativo abordar la financiación. Desde el colectivo se aboga por una fiscalidad adecuada y progresiva, bajo la premisa de que sin una recaudación justa es imposible sostener servicios públicos de calidad. Asimismo, se critica la falta de coherencia presupuestaria en estrategias clave, como la lucha contra la soledad no deseada, donde las cifras anunciadas no guardan relación con los presupuestos reales ejecutados por la Junta.

En conclusión, el decálogo presentado no es solo una lista de peticiones, sino un plan estratégico para rescatar la cohesión social en Castilla y León. El éxito de la próxima legislatura dependerá de la capacidad de los partidos para abandonar la confrontación institucional y priorizar la inversión en las personas por encima de las dinámicas de mercado.